LIBERTADES MORALES, CENSURAS CÍVICAS - BP

Desde Brasil
11/Enero/2015


Libertades Morales, Censuras Cívicas
Por Bruno Perón

Tenemos la sensación de que todo pasa y todo puede pasar en Brasil, pero, al mismo tiempo, de que todo es contenido y todo puede ser reprimido. Por lo tanto, digo, que nuestro país da lugar a libertades morales, pero también promueve censuras cívicas. Deformaciones morales, conviven con restricciones cívicas. Desde esta perspectiva, no habrá demora para que opiniones,  se conviertan en polémicas y tengan impacto entre los brasileños, como los comentarios a favor de la justicia que se hacen por el presentaor de televisión José Luiz Datena, y la postura de la periodista Rachel Sheherazade sobre los linchamientos y la ausencia del Estado. No es necesario hacer aquí ningún juicio sobre la validez de estas opiniones.

Pronto aparecerán movimientos sociales de esto y de aquello, asociaciones de esto y lo otro, defensores de esto y aquello, que se sienten agraviados por una opinión y desmoralizan a las personas sólo por lo que piensan y apoyan.

Algo similar ocurre con personajes desconocidos, que vuelven famosos porque sus ideas son controvertidas, desafían el orden establecido y las normas habituales difíciles de cambiar. Este es el caso del pastor Marco Feliciano y su proyecto de ley, que permite que los psicólogos “curen” a los homosexuales. Algo similar pasa con las opiniones de Jair Bolsonaro.

Algunos temas no salen de la boca de muchas personas, por el riesgo de que se las juzgue por la severidad excesiva de las leyes, como la homosexualidad y razas. Muchas discusiones evitan estos temas porque, como la religión, no se llega a un consenso. Pero en Brasil es peor: muchos evitan estos temas porque sus puntos de vista pueden ser censurados.

La censura también está entre las posiciones de "izquierda" o "derecha”

A mi preocupación con el aumento de la censura en Brasil, sumo la división de opiniones políticas entre las posiciones de "izquierda" o "derecha", que tienen poco de fructíferas y dificultan nuestra educación cívica. Se sabe que hay posiciones de personas dichas de "izquierda" que son conservadoras, y opiniones de personas declaradas como de "derecha" que son progresistas.

Lo que más me preocupa en estas interacciones políticas en Brasil, sin embargo, es el aumento de la censura en los medios de comunicación. Estos (Internet, especialmente de banda ancha y la red de telefonía móvil) han permitido el intercambio de información rápido y abundante entre sus usuarios como nunca habían imaginado. Casi todos disfrutan estos beneficios. Pero los estadistas han sugerido algo que se llama "control social de los medios", lo que no está bien explicado. Entiendo que se necesita mayor responsabilidad en lo que se escribe y lo que se declara, para evitar que se disipe la desinformación. Dicha atención se encuentra en un contexto en el que el lector o el espectador, puede simplemente dar vuelta la página o cambiar el canal cuando esté en desacuerdo, con estos temas o no le interese. Así que tengo el punto de vista, de que el control de las opiniones en los medios de comunicación, parece un método sofisticado de censura, que un país denominado democrático y libre no merece.

Los avances tecnológicos han sido tan rápidos como fascinantes en todo el mundo. Los brasileños no han sabido manejar las cantidades de informaciones. Un síntoma de esta falta de gestión de los niveles de tecnología, pero hay que  pensar, que se deben de controlar las fuentes, en lugar de mejorar la recepción.

Hoy nos distraemos con aparatos móviles para ver el tiempo, escuchar nuestra música preferida, realizar operaciones bancarias y enviar mensajes a la familia, a medida que caminamos en los hogares o nos transportamos en la ciudad. Tenemos que aprender a lidiar con esta abundancia tecnológica que tomó a todos por sorpresa, que hace que circule la información y las opiniones en todo el mundo.

No creo que sea censura, la manera de mejorar nuestras tendencias morales, a pesar de que defiendo el respeto al estado de derecho y a las filosofías jurídicas que nos hacen reconocer como ciudadanos. Esta es una solución para que nuestra buena formación cívica, hacia una verdadera libertad moral y ética.

http://www.brunoperon.com.br

Publicación Barómetro 


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