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CRISIS EN GRECIA - CVM

Barómetro Internacional
30 Agosto 2015


Crisis En Grecia
Por  Carmen Victoria Montes

La crisis en Grecia, tuvo lugar tras la crisis económica global iniciada  en los Estados Unidos, en el año 2007. Esta situación coloca nuevamente en tela de juicio la efectividad de las políticas neoliberales para alcanzar el crecimiento y desarrollo de los países. El gobierno del primer ministro griego, Alexis Tsipras (líder de la Coalición de la Izquierda Radical (SYRIZA), se encuentra actualmente presionado para lograr un acuerdo con la Troika integrada por  Banco Central Europeo (BCE), la Comisión Europea (CE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que no perjudique al pueblo Griego.

La crisis griega tiene su origen en el nivel de gasto excesivo y sobreendeudamiento en que incurrió este país en la última década. Aunado a ello, también puede mencionarse que durante las dos legislaturas del gobierno conservador de Constantinos Georgiou Karamanlís (1980-1985; 1990-1995), se estuvieron realizando falsificaciones de los datos macroeconómicos de la contabilidad nacional, presentándole a la Unión Europea unos informes que no reflejaban la realidad. Tras un cambio de gobierno y la llegada al poder del socialista Yorgos Papandreu, a finales del año 2009, el presidente coloca al descubierto la dramática realidad económica de este país con un déficit público superior a lo anunciado sobre el 13% del PIB.

En vista de la grave situación financiera que atraviesa la economía griega, este país tuvo que solicitar rescate financiero internacional. Desde el año 2010, el Fondo Monetario Internacional, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo, le han otorgado al gobierno de Grecia cerca de us$270.000 millones en fondos de rescate, imponiéndole para su otorgamiento un Pacto de Estabilidad con fuertes medidas de austeridad fiscal, que son rechazadas por la población y no han logrado hasta la fecha, sacar al país heleno de la crisis. Esta situación se complica, porque el 30 de junio expira el plazo de la segunda prórroga del rescate otorgado a Grecia, y ese mismo día debe pagarle al Fondo Monetario Internacional (FMI), 1.600 millones de euros, y no cuenta con los recursos para honrar este compromiso.

Atenas necesita 7.200 millones de euros proporcionados por sus acreedores en el marco del segundo programa de financiamiento internacional, pero para desembolsar este último tramo del rescate, los acreedores exigen, entre otras medidas, un aumento del IVA en la electricidad o la supresión de ayudas a los jubilados, acción que el ejecutivo, encabezado por el primer ministro griego, Alexis Tsipras, rechaza.

La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, afirmó que si ese país no logra pagar la deuda que contrajo con esa organización para el 30 de junio, será declarado insolvente. Sobre esta posición, el primer ministro de Grecia, denunció la responsabilidad criminal" del Fondo Monetario Internacional (FMI) e instó a sus socios europeos a pronunciarse acerca de "las duras propuestas" del fondo durante las negociaciones.

La posición del Ejecutivo de no aplicar nuevas medidas de austeridad esta respaldada por el pueblo griego, quienes le han solicitado que no ceda ante las presiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Unión Europea (UE). Un comunicado del Banco Central de Grecia  destacó que el país podría dejar la moneda euro y abandonar la Unión Europea en caso de no alcanzar un acuerdo sobre el pago de la deuda con los acreedores.

El día lunes 22 de junio, fue celebrada en Bruselas, capital de Bélgica, una reunión extraordinaria de los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona. Los titulares analizaron el documento presentado por el primer ministro griego, Alexis Tsipras, el cual fue entregado a las instituciones acreedoras -Comisión Europea (CE), Banco Central Europeo (BCE) y Fondo Monetario Internacional (FMI). La propuesta planteada por el Gobierno griego es la novena alternativa  presentada por este país para salir de la crisis, y fue calificada como positiva por presidente del Euro grupo, Jeroen Dijsselbloem, quien destacó además que los acreedores deben valorar lo que ha presentado Grecia, a fin de intensificar posturas para llegar a un acuerdo.

Algunos analistas han opinado sobre las consecuencias del impago de la deuda griega, la salida del Euro y de la Unión Europea, al respecto se mencionan:

-Si Grecia deja de pagar parte de la deuda con la Unión Europea y las entidades multilaterales como el Fondo Monetario Internacional, las naciones grandes de Europa perderán sustanciales sumas prestadas. Desde 2010, Alemania ha contribuido alrededor de US$45.500 millones en préstamos a Grecia, mientras que Francia ha puesto cerca de US$34.000 millones en el rescate a la economía griega.

- Una vez se haya creado el precedente de una nación escogiendo retirarse del euro en vez de cumplir sus obligaciones con la eurozona, aumentará el riesgo de que otras naciones sigan ese mismo camino.

-Una eventual deserción de Grecia de la eurozona, que sería la primera desde que se estableció la moneda común, alimento para una verdadera "crisis existencial" de la unión europea.

-La salida de Grecia crearía una inestabilidad financiera masiva en toda la zona euro y, para algunos observadores, podría desatar un nuevo colapso financiero global.

-Un impago griego sería una catástrofe y una humillación para la Unión Europea, que lanzó el euro en 1999 como su proyecto más ambicioso y como un símbolo de la unidad del continente. Eso ha llevado a algunos expertos a pensar lo impensable: que la zona euro podría romperse, bien por la expulsión de Grecia o por la marcha de Alemania, el gran pagador de la UE, que puede verse tentada a volver a su moneda anterior, el marco.

La crisis en Grecia es un reflejo de lo inadecuado que resulta para los países acudir a las instituciones financieras internacionales y someterse a las duras condicionalidades de austeridad fiscal. Lo económico no puede concebirse por encima de los derechos humanos. Si bien es cierto que los gobiernos deben tener responsabilidad frente al manejo de sus cuentas nacionales, es impensable que un país sumido en la crisis pueda prosperar con más pobreza y sin inversión social, cuando el principal impulso de una nación lo representa el capital humano.

Urge la reforma de la arquitectura financiera internacional, el sistema de gobernanza y las condicionalidades impuestas para acceder a sus créditos. América Latina debe continuar promoviendo en todos los foros y organismos internacionales la reestructuración de deuda soberana. Las Naciones Unidas acordó en el 2014, la elaboración de un marco legal multilateral para los procesos de reestructuración de deuda soberana, iniciativa presentada por el G77 más China. Igualmente la reciente Cumbre de la CELAC-UE, acogió el tema en la Declaración de Bruselas.

Las relaciones internacionales deberían apuntalar hacia la cooperación entre las naciones, a ningún país le conviene una nueva crisis financiera global. En este sentido, vale resaltar el anunció realizado por el presidente ruso, Vladimir Putin, en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo (SPIEF) 2015,donde señaló que tratará de ayudar a Grecia a salir de la deuda con acreedores de la Eurozona mediante la cooperación agroalimentaria. Este es el ejemplo que deben seguir todos los países en la construcción del nuevo orden mundial, donde se impone cada vez más el multilateralismo.

“Ya que Grecia ha vivido lo que américa latina vivió (…) el mundo está dirigido por supuestos, los cuales ejercen su dictadura internacional cada vez menos visible, que la libertad de obedecer no es libertad”.

Pensamiento del fallecido escritor uruguayo Eduardo Galeano
Tomado por Alexis Tsipras, en el mensaje enviado recientemente a la Cumbre de los Pueblos, celebrada en Bruselas.
Publicación Barómetro
Los contenidos de los análisis publicados por Barómetro Internacional, son responsabilidad de los autores. internacional.barometro@gmail.com


SYRIZA RESISTE - NS

Desde Uruguay
Fecha: 28/Jun/2015


Syriza Resiste
Niko Schvarz

La lucha a brazo partido que está desplegando en Grecia el recién amanecido gobierno de Syriza para resistir a la brutal embestida de la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, concita el apasionado interés y la solidaridad de las fuerzas democráticas y progresistas de Europa y del mundo entero. Existe plena conciencia de que el desenlace de esta lucha influirá decisivamente en el futuro inmediato del viejo continente y que asimismo se proyectará a la escena internacional. A la vez, nuevas fuerzas democráticas avanzadas que han surgido en Europa, como Podemos en España, sienten que su futuro se entrelaza con el de Syriza, ya que bregan, en esencia, por una causa común. En este cuadro, cobra relevancia la postura de figuras destacadas como el Premio Nobel de Economía Paul Krugman, que sostienen a Syriza y la llaman a resistir por todos los medios, manteniendo en alto su programa en favor de las grandes mayorías  populares. Este tema divide las aguas en el ámbito internacional en su conjunto.

Una fecha clave de las negociaciones en curso entre el gobierno de Syriza y los representantes de la mencionada “troika” es el próximo  9 de mayo. Se da la notable coincidencia de que ese día se celebra una fecha histórica para toda la humanidad: el 70º aniversario de la victoria del Ejército Rojo y de la coalición antifascista contra el nazismo. Tras la rendición incondicional de las huestes hitlerianas, el 9 de mayo de 1945 se realizó una grandiosa celebración de la victoria en Moscú, con desfile militar y popular, que se reiterará el próximo sábado. En esa ocasión se sepultó el designio hitleriano de un milenio de supremacía nazi sobre el mundo. Esa victoria decidió el destino de la humanidad. Ahora, en otra escala, la suerte de Syriza se liga estrechamente al destino de Europa.

El fondo del tema en debate es si Grecia retorna a la política de austeridad, que redujo en 25% su PBI y provocó la degradación acentuada de las condiciones de vida de las grandes masas de la población en materia de trabajo, salario, vivienda, atención a la salud y otros rubros o si se aplica el programa de Syriza, por el cual se pronunció el pueblo en la elección, y que constituye el reverso de la política neoliberal a ultranza. Ese es el dilema.

En camino hacia la instancia crucial del 9 de mayo se realizó una reunión del Eurogrupo en Riga, capital de Letonia, ex república soviética, sobre el Báltico. En la misma, los ministros del Eurogrupo reiteraron su conocida postura de que la imposición de medidas de austeridad a Grecia es necesaria para conseguir la recuperación de su economía, pretendiendo ignorar que esa política provocó un enorme desastre y una tragedia humana enel país heleno, además de la señalada pérdida del 25% de su PBI. Es significativo que en dicha reunión, al mismo tiempo que se acusaba al gobierno de Syriza de irresponsable por oponerse a sus propuestas, se presentara al gobierno de Mariano Rajoy en España y sus medidas de austeridad como ejemplares. Así están claramente planteados los dos caminos opuestos que se abren ante Europa, su dilema existencial en la hora presente.

Con el telón de fondo de la reunión del 9 de mayo, el primer ministro griego Alexis Tsipras formuló declaraciones contundentes en los días finales de abril. Preguntado acerca de cuál sería la prioridad del gobierno griego en caso de falta de liquidez, si se pagaría los salarios y pensiones o al FMI, respondió: “Hay un problema de liquidez que estamos tratando de solucionar. En todo caso, será nuestra prioridad pagar los salarios y las pensiones”. Explicitó que no cree que haya que elegir, porque tiene esperanza de llegar a un acuerdo mínimo con el FMI, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea en la fecha indicada. Añadió, en referencia a distintas versiones circulantes, que el futuro de Grecia está en la zona euro. En sus palabras: “Mi visión no es Grecia fuera de la Unión Europea; quiero asegurar a Grecia como un socio igual en Europa”. Señaló que en las negociaciones persisten diferencias, siendo las más importantes las relativas a los convenios colectivos, el salario mínimo y la suba del IVA en las islas griegas.

Si no se consigue un acuerdo con los acreedores, Tsipras evocó la posibilidad de convocar a un referéndum para que el pueblo decida. Señaló: “No tengo derecho a decidir por el pueblo; si las negociaciones llegan a un punto que no coincide con el mandato popular, el pueblo griego decidirá en un referéndum”. Descartó la vía de llamar a elecciones anticipadas, visto que el gobierno fue electo hace apenas tres meses.

El objetivo es expulsar a Syriza del gobierno

En esta tensa controversia, el objetivo del establishment financiero y político europeo no es expulsar a Grecia de la zona euro, sino expulsar a Syriza del gobierno griego. En estos términos se expresa un destacado catedrático de la Universidad de Barcelona, Vicenç Navarro. O sea, estos sectores aspiran a que colapse el apoyo electoral de Syriza y que sea sustituido por el partido anterior, servil a los intereses de estos grupos dominantes en la economía y la política. Señala el analista que este objetivo se trazó antes incluso de que ganara las elecciones. En las mismas, la intervención del BCE, de la Comisión Europea, incluso del propio gobierno alemán (en la persona de su ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble)  y de sus aliados como el gobierno Rajoy, fueron notorias, participando activamente en la campaña en contra de Syriza. Y apenas 9 días después de que Syriza resultara electa, el BCE cortó la línea de crédito al gobierno griego en una medida de enorme hostilidad, equivalente a un acto bélico, violando descaradamente los plazos marcados. Agrega que “este acto de hostilidad fue seguido  por una redefinición muy marcada de los términos en los cuales la banca privada griega podría prestar dinero al Estado, comprando deuda pública, una medida que el BCE nunca había aplicado  a los gobiernos anteriores, responsables de los enormes déficits  y de la deuda pública que el gobierno de Syriza había heredado”.

Posteriormente se dedicaron a tratar de impedir por todas las vías que Syriza aplicara desde el gobierno el programa al cual se había comprometido en la campaña electoral, consistente, en puntos fundamentales, en eliminar el descenso de las pasividades, revertir las reformas laborales que facilitaban los despidos y detener la ola de desalojos que afectaban a muchos millares de familias. Desde el primer día, en esta dirección está luchando el gobierno de Syriza.

Desde diversos ángulos se viene denunciando en Grecia el chantaje a que viene siendo sometido dicho gobierno. Así, el eurodiputado Stelios Kouloglou define la medida del BCE de cortar todo crédito a Grecia  como “una operación para estrangular financieramente al país”, y afirma que Syriza se enfrenta hoy a una situación análoga a la  que vivió el Chile de Salvador Allende en 1973. A su juicio, lo que se está viviendo es “un golpe de Estado silencioso, sin tanques ni aviones. No lo han orquestado a la manera tradicional, sino con dinero” y “están atacando con todo lo que tienen”.

Más explícitamente, señala más adelante: “Están estrangulando la economía para forzar al gobierno a abandonar sus promesas electorales, para que sigamos las líneas que siguieron quienes gobernaron antes.  Son las líneas que nos llevaron a la catástrofe, y quieren que sigamos en el mismo camino. Dicen que para darnos más dinero tenemos que seguir el programa que nos dictan, éste es su juego. No quieren que enfrentemos la crisis humanitaria de las 300.000 familias que no tienen electricidad. Esto nos costará 200 millones de euros al año, no es mucho dinero, pero no nos dejan. Quieren recortes y despidos masivos y no podemos aceptarlo. La línea roja sigue siendo la misma: no más austeridad”.

La conclusión de su análisis es de fundamental importancia: si el gobierno de Syriza cae, los que están al acecho son los neonazis de Amanecer Dorado. Dice el eurodiputado: “Si cae Syriza el próximo gobierno será de derecha, de la extrema derecha de  los neonazis de Amanecer Dorado, que ya son el tercer partido más votado, y esto podría impulsar a su vez al Frente Nacional de Marine Le Pen en Francia. Syriza es la última esperanza de la democracia, y si llegan los neonazis esta esperanza se habrá extinguido”. Pero a la vez, la contracara es la perspectiva de que el ejemplo de Syriza se extienda por Europa. Así lo dice Kouloglou: “Tienen miedo a que el Gobierno griego tenga éxito y haya cambios, y que esto se propague por Europa”.

En este sentido, afirma que el problema es esencialmente político, ya que en términos económicos resulta de importancia limitada. Dice que en lo inmediato se requieren 2.000 millones de euros y que eso no es de gran magnitud. Pone el ejemplo comparativo de que en esos días el club de fútbol Barcelona jugó un partido con el Paris Saint Germain, y que el fichaje de los jugadores que pisaron el césped era de 1.000 millones de euros.

Krugman insta a Syriza a no ceder

El Premio Nobel de Economía Paul Krugman, en conferencia de prensa brindada en Atenas el 18 de abril, reclamó poner fin a las políticas de austeridad en Europa y apoyó la posición del primer ministro Alexis Tsipras, instándolo a no ceder a las presiones y mantener su línea en las negociaciones con los acreedores. Esto último se refiere en particular, como explicó el primer ministro, a las negociaciones con el FMI y las instituciones europeas en cuatro temas clave: la política laboral, el aumento del IVA, la estrategia respecto a la propiedad pública (en materia de privatizaciones) y el sistema de seguridad social.

Krugman apoyó la decisión del gobierno griego de no ceder a la presión para reducir los salarios y las pensiones, que es lo que procuran el FMI y las instituciones europeas. Alegó que el país sufrió un ajuste fiscal importante en los cinco años anteriores y esto impuso grandes sacrificios a la población. Insistió asimismo en que “la política de austeridad estricta debe terminar”. Esto lo dijo en vísperas del encuentro del llamado Grupo de Bruselas, realizada en preparación del Eurogrupo que se reunió en Riga, Letonia, el 24 de abril. En la conferencia titulada: “Europa: ¿y ahora qué?” Krugman insistió en la necesidad imperiosa de poner fin a las políticas de austeridad y criticó especialmente las posiciones asumidas por el ministro de Finanzas Wolfgang Schäuble en nombre del gobierno de Alemania.

nikomar@adinet.com.uy

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EL FMI Y ALEMANIA APRIETAN A GRECIA PARA HACER NUEVOS AJUSTES - EM

Desde Venezuela
Fecha: 28/Jun/2015


Dilemas Del Gobierno De Centroizquierda De SYRIZA
El FMI Y Alemania Aprietan A Grecia Para Hacer Nuevos Ajustes
Emilio Marìn

El gobierno griego asumido en febrero es objeto de brutal presión del Fondo y Alemania, en nombre del Euro grupo. Esos poderes quieren que el primer ministro Tsipras mantenga los ajustes de gobiernos anteriores. A fin de mes se decide el futuro.

El gobierno helénico debía abonar ayer la primera cuota de sus vencimientos del mes con el FMI, por 307 millones de euros. Una semana más tarde tenía que oblar otros 345 millones, luego 575 millones y finalmente el 19 otros 345 millones. ¿Total de la dudosa factura?: 1.572 millones de euros. Es que no fueron créditos reales que Grecia hubiera invertido en su economía, sino “préstamos” para que afrontara vencimientos de renegociaciones anteriores, pagando intereses más intereses. Es una película dramática que los argentinos ya vieron en los '90 y que terminaron en las funciones nada cinematográficas, sino callejeras, de 2001.

Para los dos primeros vencimientos el premier Alexis Tsipras tiene fondos pero para los otros dos no. Es que también debe pagar sueldos, pensiones y otras obligaciones estatales. Durante esta semana fueron intensas sus negociaciones con la Euro zona, detrás de la cual están la poderosa Alemania y su canciller Angela Merkel, el FMI y su directora gerente, Christine Lagarde. Tsipras fue a negociar a Bruselas con el presidente de la Comisión Europea, Jean–Claude Juncker, dada la importancia de llegar a un acuerdo digno. El joven político, de 40 años, vencedor de las elecciones del pasado 25 de enero, se está jugando su prestigio y la salud de su administración.

Es que si la coalición Syriza-ANEL terminara aceptando las durísimas condiciones del Fondo Monetario y potencias europeas, deberá ajustar más a una población que desde antes de 2010 viene sufriendo la mayor crisis de su historia. La “troika” compuesta por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI no tienen compasión. Tampoco la tuvieron con Argentina y otros países. Lo relativamente novedoso de estas crisis sobrevenidas a partir de 2008 es que también afectan a socios europeos menos poderosos, como Grecia, España, Portugal e Irlanda. Antes eran parte de los intocables...

Se llevan toda

Durante el gobierno de Giorgos Papandreu, del socialdemócrata Pasok, y luego el de Antonis Samaras, del derechista Nueva Democracia, la “troika” aprobó un plan de “salvataje” que fue un salvavidas de plomo. Anunció la entrega de préstamos para pagar deuda, por tramos, condicionados no sólo al repago sino también a la aplicación de las clásicas recetas de ajuste del gasto público, mayores impuestos, recortes salariales, despidos de empleados públicos, privatizaciones, etc.

El Pasok y ND aplicaron esas políticas, arruinando más la economía helénica y condenándose al fracaso político. La mayoría de la población le dio la espalda al tradicional partido socialdemócrata en 2012 y luego cayó en desgracia Samaras, en enero pasado. Se abrió así la puerta del gobierno para una formación reciente, Syriza, con dirigentes procedentes de la centroizquierda e izquierda (Tsipras venía de ser dirigente de las juventudes comunistas).

La bandera de la formación vencedora fue enfrentar los ajustes fondomonetaristas, atender la problemática de los más necesitados y reactivar la economía, para salir de la profunda crisis. Por eso hoy la situación más delicada es la suya pues debe cumplir con lo prometido. Si hace demasiadas concesiones o si capitula ante las potencias y organismos financieros internacionales habrá defraudado a sus votantes en apenas seis meses.

Cuando asumió el flamante gabinete, hubo frenéticas negociaciones con Bruselas. Allí le dieron a las autoridades griegas apenas cuatro meses de tiempo porque los primeros vencimientos operaban en junio 2015. No les hicieron ninguna concesión significativa; apenas un cuatrimestre de respiro, que se consumió sin un acuerdo de las partes.

Tsipras apenas pudo reponer luz eléctrica a familias pobres a las que se les había cortado el suministro, pagar pensiones y algunos otros subsidios, y anunciar la recuperación del canal de televisión pública ERT cerrado por Samaras y reabierto con la mitad del personal. No tuvo o no logró margen para mucho más.

Las diferencias

Las diferencias entre las partes son varias. Una es que los griegos quieren renegociar su voluminosa deuda externa, engrosada por los paquetes de seudo ayuda de 2010 y 2011. Sus acreedores no quieren oír hablar del tema hasta que no haya un acuerdo y vean que Tsipras sea un pagador obediente. Ya se vio esta semana que Grecia no puede pagar en esos términos.

Una buena salida para el premier sería retomar el ejemplo de la Argentina de Néstor Kirchner y Roberto Lavagna, de 2005, y reestructurar la deuda con quitas del valor nominal de los títulos. Esa puede ser una buena política, pero el problema es que Atenas está encadenada a los organismos internacionales de crédito y no a bonistas privados. Sin embargo, la denuncia del FMI y el Banco Mundial, hecha por el gobierno argentino, sí debería ser recuperado por Grecia para forzar una reestructuración de pagos.

Al 30 de junio, si el país postergara el pago de los 1.572 millones de euros, tendría esos recursos para aplicarlos a mejores fines, con resultados políticos y sociales. Y granjeándose un mayor apoyo de la población, estaría en buenas condiciones de resistir la presión de Bruselas-Berlín-Washington.

La otra diferencia es que ese terceto exige achicar el gasto para obtener un superávit fiscal primario creciente: 1 por ciento en 1015 y marcas en ascenso hasta arribar al 3,5 por ciento en 2018. Este plan de ajuste supone condenar al hambre, la desocupación y los desalojos a buena parte de los griegos de clases bajas y medias. ¿Adónde iría el ahorro obtenido? Obvio, al pago de la deuda externa.

El programa fondomonetarista reclama a la víctima que victimice más a las pensiones y jubilaciones más bajas, para ahorrar mil millones de euros en 2015 y el doble de esa suma el año entrante. El sesgo antiobrero del ultimátum se hace evidente en el reclamo de no volver a los convenios colectivos de los trabajadores, que el gobierno de Samaras había derogado por esas exigencias.

La línea antipopular continúa: la “troika” quiere un IVA del 11 y el 23 por ciento, y en este último apartado entraría la luz. Tsipras quiere poner este servicio en un primer tramo del 6 por ciento, junto con agua, alimentos y medicamentos. El premier tampoco está de acuerdo con la elevación anual del superávit fiscal primario sino clavarlo en el 1 por ciento, para que la austeridad no se desmadre. No acepta bajar las jubilaciones y pensiones porque le parece injusto, pero también porque implicaría una rebelión de sus propios votantes. Duda sobre qué hacer con las privatizaciones de 14 aeropuertos, adjudicados a firmas alemanas en la administración anterior. La “troika” quiere un sí rotundo a esos negocios.

Ayer el premier tuvo reunión de gabinete, tras sus infructuosos encuentros con el titular de la Comisión Europea, Jean–Claude Juncker. Y hoy estaba previsto que compareciera ante el Parlamento, para informar de las tratativas. Sus aliados de centro-derecha, ANEL, que son socios de su gabinete, seguramente estarán de acuerdo. La izquierda, expresada en el Partido Comunista (KKE), estará en contra. Y la derecha de Nueva Democracia y la ultra neonazi de Amanecer Dorado, por otros motivos, también lo castigarán.

¿Qué va a pasar?

Al unificar los cuatro pagos para el último día de junio, el gobierno griego ganó algo más de tres semanas de tiempo, pero viendo cómo transcurrió el lapso desde febrero hasta hoy, se puede conjeturar que los poderes externos no harán concesiones en los temas más ríspidos.

La negativa tiene una razón “financiera”. La “troika” no piensa desembolsar 7.200 millones de euros, del tramo suspendido a Grecia, hasta no cobrar lo anterior. La otra razón es “política”: quiere garantías de ver que este país se ha puesto de rodillas, como forma de enseñar al mundo que sus órdenes y recetas deben obedecerse.

De lo contrario, si le hacen favores a Atenas, sospechan que rápidamente se pondrán en la fila los españoles, portugueses, irlandeses y otros pueblos para pedir el mismo trato. Una suerte de “me too”, pero de los deudores...

Además conocen que los sectores más recalcitrantes de la política norteamericana, del partido republicano, están en alza. Por eso se debería esperar una actitud menos condescendiente de los organismos financieros internacionales en el caso helénico. Aunque no lo quieran, en la reunión del G-7 a realizarse el 7 y 8 de junio en Alemania, van a tener que abordar esta temática.

Y allí podría aparecer un pequeño resquicio para Grecia, si es que las principales potencias allí reunidas llegaran a evaluar la conveniencia de no empujarla afuera de la Euro zona. Romper con Tsipras podría echarlo en manos de una alianza con el ruso Vladimir Putin, que ya tendió sus puentes con el griego y le ofreció ayuda.

En momentos que la Unión Europea, EE UU y la OTAN recrudecieron el conflicto con Rusia por la situación en Ucrania, quizás no deseen que Moscú gane algunos socios. Rusia es un enemigo de gran porte para Obama, Merkel, Hollande y Cameron. Grecia no lo es y en una de esas le dan alguna chance de un arreglo no tan ominoso o un plazo extra para estirar su sufrimiento.

ortizserg@gmail.com

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SYRIZA CEDE ANTE BANQUEROS DE EURO - FG

Desde EUA
Fecha: 28/Jun/2015


Syriza Cede Ante Banqueros De Euro
Fred Goldstein

24 de febrero - El gobierno izquierdista Syriza en Grecia ha aceptado una retirada negociada de sus promesas electorales después de un cara a cara con los banqueros europeos, liderados por el capital financiero alemán. Esto pone fin a esta última fase de la lucha del pueblo griego contra la austeridad. Pero esta lucha, si bien puede ser una pausa, no debe permitirse que muera.

Lo que ha terminado es la idea de salir de la esclavitud de la deuda que les ata a los rapaces banqueros de Europa a través de las negociaciones, sin totalmente romper con la eurozona. La fase de conciliación - de tratar de aplacar a los poderes financieros en Berlín, París, Roma, Madrid y Ámsterdam a través de negociaciones y apelaciones a la razón a fin de obtener su consentimiento para levantar las cadenas de la esclavitud de la deuda impuesta a las masas griegas - ha demostrado ser ilusoria. Aunque las negociaciones puedan prolongarse durante un tiempo, esta estrategia no podrá tomarse más en serio por la población griega.

Después de dos semanas de negociación con 18 gobiernos y ministros de finanzas hostiles, el gobierno recién electo encabezado por Alexis Tsipras revirtió sus posiciones fundamentales. Había prometido romper con el régimen de austeridad impuesto a Grecia por la Troika - el FMI, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea. Regímenes anteriores aceptaron estas condiciones onerosas a cambio de préstamos de rescate.

Al salir el dinero de los bancos griegos a una velocidad de €2 mil millones por semana y el BCE suspender todo el crédito, el nuevo gobierno se estaba quedando rápidamente sin dinero. Los banqueros alemanes exprimían tan fuerte a Syriza, que enfrentaba un colapso financiero o una humillación política - si aceptaba permanecer en la eurozona.

En el convenio, cautelosa y condicionalmente acordado ahora por los ministros de finanzas europeos, el gobierno Syriza se ha comprometido a vivir dentro de los lineamientos básicos de austeridad establecidos por y bajo la supervisión de la Troika, que cambió de nombre a "instituciones" en una medida para guardar las apariencias. El FMI y el BCE ya han expresado su preocupación sobre el acuerdo.

El gobierno griego ahora será elegible para un préstamo de €7 mil millones que iba a ser pagado el 28 de febrero. Pero el BCE y la CE han dicho que no se pagará hasta que se implementen las concesiones señaladas por Syriza. Al escribir estas líneas, no se ha especificado cómo el gobierno va a evitar un incumplimiento inminente, pero se supone que esto se ha resuelto.

Syriza dada cierta latitud

Syriza conservó cierta flexibilidad para permitir que el gobierno griego de forma a los términos de su programa de austeridad, con sujeción en todo momento a la verificación y aprobación de las "instituciones". Syriza enfatizó en el acuerdo que buscaría impuestos sin pagar por los ricos, enfrentaría el fraude corporativo y tomaría otras medidas para aumentar los ingresos que no tuvieran un impacto negativo en las masas.

Hay tanta corrupción en la sociedad capitalista que Syriza puede ser capaz de exprimir miles de millones de la clase dominante y la burocracia griega con el fin de entregar una buena cantidad de dinero a los banqueros europeos.

Syriza ha escrito en el acuerdo el derecho al aumento del gasto público y la distribución de ayuda a las/os pobres a través de (lentamente) aumentar el salario mínimo, las pensiones, prestar atención sanitaria y otras medidas posibles para aliviar de inmediato la crisis económica en sectores de la población. Pero todo esto debe ser aprobado por la Troika.

Así que todas las promesas originales de Syriza - no trabajar con la Troika, exigir una reducción de la deuda, rechazar el rescate y revertir las medidas de austeridad impuestas al pueblo griego - han sido abandonadas en cara de la extrema extorsión financiera de los banqueros europeos.

Aunque no hay justificación para esta retractación, hay que señalar que se hizo bajo coacción extrema. Syriza estaba en el poder por sólo un mes y no tenía tiempo para tener un control sobre el gobierno o sus finanzas, ni hablar de prepararse para la agresión económica después de una ruptura de negociaciones. La mayor parte del mes se consumió en discusiones con banqueros. Así que Syriza no estaba preparado para defenderse del estrangulamiento económico amenazado por Berlín.

Gran cambio hacia Syriza siguió las elecciones

Este acuerdo con las "instituciones" es inestable. Podría ser alterado por una rebelión entre las masas griegas o por una intervención aún más dura de los banqueros, o por ambas. Pero por el momento hay una pausa temporal en la lucha. Y es necesario evaluar lo sucedido para seguir adelante. Hay muchos aspectos de la lucha para examinar.

En primer lugar, ¿qué significó la victoria de Syriza? y más importante, ¿qué significó el aumento de la popularidad de Syriza después de hacer promesas audaces de desafiar y hacer retroceder la austeridad, lo que catapultó a Syriza hace un mes con el 36 por ciento de los votos?

¡Después que ganó y continuó haciendo declaraciones, su popularidad subió al 75 y 80 por ciento! Las personas que se cambiaron a Syriza después de la votación eran principalmente seguidores del Nuevo Partido Democrático de centro-derecha. Así que un amplio sector de las masas, a pesar de su identificación con los grandes partidos capitalistas, apoyaron la lucha de Syriza contra la austeridad, una vez vieron que no eran sólo promesas, sino medidas concretas que se estaban programando.

Las/os marxistas deben saber que este enorme y repentino cambio en la orientación política de la población indicó que las masas griegas estaban llegando al punto en que no podían seguir por el viejo camino y estaban dispuestas a cambiar su lealtad a un partido que pensaban podría aliviar su sufrimiento. El hecho de que el pueblo se equivocara sobre Syriza no debe hacer que otras fuerzas de izquierda ignoren esta dramática señal. Al contrario, deberían aprovecharla.

Entre las lecciones de la lucha es que la victoria parlamentaria por sí sola no puede sostenerse sin la lucha de masas en las calles, y que será necesario intensificar la lucha de clases para hacer retroceder la austeridad.

El contexto para el cambio político hacia Syriza es el hecho de que Grecia está viviendo ahora el equivalente a la Gran Depresión. La producción ha caído un 25 por ciento en cinco años. El desempleo oficial es 25 por ciento; el desempleo juvenil oficial es más del 50 por ciento.

Casi la mitad de la población vive en o debajo de la línea de pobreza. La gente ha estado en busca de alimento y leña en los bosques, buscando en vertederos de basura y comiendo en comedores sociales. Están viviendo sin cuidado de salud, servicios sociales, electricidad, transporte y así sucesivamente. En estas condiciones, la campaña de Syriza contra la austeridad provocó una masiva oleada hacia delante.

Respiro para prepararse a luchar

Ahora mismo hay un "espacio para respirar" de cuatro meses antes de la próxima batalla sobre  austeridad con los banqueros europeos. Es cuando el actual contrato de préstamo se agota. Ese espacio se debe utilizar para prepararse para la siguiente fase de lucha - si la lucha no comienza antes.

Los banqueros alemanes y otros europeos no tienen ninguna intención de dejar que Syriza de al pueblo griego ningún alivio fundamental en las condiciones generales de austeridad. Estos banqueros tratan de exprimir cada euro posible de las masas griegas. Las condiciones de penuria continuarán y el descontento de la población se profundizará.

No basta con simplemente denunciar Syriza

El denunciar a Syriza y mantenerse al margen diciendo que la lucha está perdida sería negligente. En este sentido, es importante analizar las posiciones adoptadas, sobre todo por las organizaciones marxistas que han denunciado a Syriza por no luchar por el socialismo y confinar la lucha en el capitalismo.

Eso equivale a una racionalización para no dar a esta lucha un apoyo revolucionario crítico porque está siendo liderada por Syriza. La lucha entre el capitalismo y el socialismo nunca ha sido el eje de esta lucha.  El foco central de la lucha es contra la austeridad impuesta por la Troika.

Es ridículo que izquierdistas acusen a Syriza de no luchar por el socialismo y que lo usen como pretexto para alejarse de la lucha.  El liderazgo de Tsipras nunca iba a luchar por el socialismo.  Su liderazgo es eurocomunista originalmente.  El eurocomunismo, que dio la espalda al campo socialista y la URSS, abandonó la lucha de clases como forma de lucha.  Toda/o izquierdista marxista podía anticipar que el liderazgo de Syriza iba a permanecer dentro de los límites del capitalismo.

La cuestión, en cuánto a las masas y objetivamente se refiere, era cómo hacer retroceder a los banqueros y aliviar las horrendas condiciones de esclavitud de la deuda impuesta al pueblo griego.  Esto debería haber sido una señal para las/os marxistas a integrarse completamente en la lucha, para exigir la salida de la eurozona, mientras paciente y persistentemente explicaran a las masas que el camino correcto es salir de la empuñadura del capital financiero europeo y luchar contra el capitalismo como el único camino para poner fin a la austeridad.

Cualquier partido que trajera ese mensaje a la lucha hubiera sido verdaderamente reivindicado por el actual giro de acontecimientos y hubiera podido aumentar su influencia y la influencia del pensamiento revolucionario en la Grecia de hoy.  Hacer eso hubiera sido seguir la táctica leninista de dar apoyo crítico revolucionario a una lucha iniciada por los opositores políticos, no importa cuán reprensibles sean, mientras se mantiene un programa revolucionario independiente.

Si las masas están siguiendo con afán a los socialdemócratas por falta de conocimiento, entonces las/os revolucionarios tienen que encontrar una manera de obtener una audiencia y traer ese conocimiento.  Para eso, las/os marxistas deben estar en la lucha contra la austeridad al lado de las masas.  Esa es la forma de vincular la lucha contra la austeridad con la lucha contra el capitalismo y por el socialismo.

Al alejarse de las masas, la izquierda permite que el liderazgo de Syriza tenga el monopolio de la línea política.  Así se entrega la lucha política a la socialdemocracia.  Pero el objetivo es ganar a las masas y distanciarlas de los socialdemócratas.

Mientras las/os marxistas traen su programa completo para la lucha contra la austeridad es erróneo condicionar que las/os reformistas hagan la misma asociación.  Es precisamente porque son reformistas que no hacen esos vínculos.

Cuando un agravio inmediato como la austeridad, se enfrenta a las masas, y los opositores están liderando la lucha contra la austeridad, es erróneo que las/os socialistas exijan que esos opositores luchen por el socialismo como condición para entrar en un bloque con ellos contra el agravio inmediato.  Eso desacredita el socialismo.

Martillos y hoces necesarios en las calles

Esperemos que en la próxima fase de la lucha, los banqueros euro vean una escalada de la lucha de masas, con martillos y hoces en las calles entre las masas populares en una lucha continua para hacer retroceder la austeridad.  La amenaza de una lucha anticapitalista podría convertirse en un factor que hace a los banqueros vacilar en su campaña de agresión económica.

Si es posible aglutinar a las masas para forzar una ruptura con la eurozona, el gobierno tendrá que estar preparado para tomar medidas fuertes como la nacionalización de los bancos y las grandes empresas y establecer controles para mantener el flujo de salarios, mantener los precios bajos y evitar el acaparamiento.  Habrá que pensar en las relaciones comerciales internacionales y todas las demás medidas que tendrán que adoptarse si Grecia rompe con la eurozona en la próxima ronda de lucha.

Esto se puede poner en marcha en el marco del capitalismo pero puede ser un puente hacia la revolución socialista.

HAY QUE CONSTRUIR EL "PODEMOS" Y EL "SYRIZA" DE PANAMÁ - OB

Desde Panamá
Fecha: 27/Jun/2015


Hay Que Construir El "Podemos" Y El "Syriza" De Panamá
Olmedo Beluche

La Europa de hoy está viviendo un proceso semejante al de América Latina hace una década y poco más: los pueblos hartos de la miseria que impone el capitalismo neoliberal desde el FMI et. al., hartos de los corruptos partidos socialdemócratas, liberales y "populares" cuyas diferencias doctrinales se han borrado, esos pueblos están buscando y construyendo nuevos proyectos políticos que sean consecuentes con sus demandas de un mundo más justo y equitativo.

De esas experiencias políticas han surgido dos potentes movimientos construidos al calor de las luchas en las calles contra el neoliberalismo, Syriza en Grecia y Podemos en España.  Syriza fue electo al gobierno en 2014, después de que el pueblo griego rompiera con liberales y socialdemócratas que le exprimían para quedar bien con los banqueros alemanes. Podemos, acaba de surgir para convertirse en las elecciones regionales del mes pasado en la tercera fuerza política española ante el desprestigio del Partido Popular y el PSOE.

Aunque ni son copias, ni satélites de movimientos políticos latinoamericanos, si tienen en común con el Proceso Bolivariano de Hugo Chávez, con la Revolución Ciudadana de Rafael Correa y con el MAS de Evo Morales, que expresan la movilización popular contra el corrupto capitalismo neoliberal y los partidos tradicionales.

Tanto Podemos como Syriza, al igual que los movimientos políticos que llevaron al poder a Chávez, Evo y Correa, no son partidos que expresan a la izquierda tradicional (comunista). Su objetivo programático no es la construcción de una sociedad socialista, en el sentido leninista. Son movimientos que expresan la ruptura de las masas con las consecuencias del capitalismo neoliberal: desempleo, carestía, pobreza, desigualdad, pérdida de derechos, corrupción, etc.

Son movimientos revolucionarios porque expresan la voluntad y la acción política de millones de personas que se movilizan por el cambio de régimen, aunque no sean movimientos que hayan llegado a la conclusión de que el problema no es solo el gobierno o el régimen, sino el propio sistema capitalista. Pero ninguna revolución anterior empezó por esa comprensión "intelectual" de buscar una salida "histórica" a la sociedad actual.

Todas las revoluciones han iniciado, como los procesos actuales, en la lucha por la solución a los problemas concretos en que los pueblos rompen con los partidos tradicionales que le ataban su conciencia y su acción y empiezan a buscar nuevas alternativas que sean consecuentes con los cambios a los que aspiran.

Por eso son procesos revolucionarios, no por sus dirigentes o su programa, sino por la movilización de masas que los ha parido. Movilización que tiene hoy un grado de conciencia pero que, mientras no sea derrotada no ha cesado, con lo cual puede seguir madurando.

¿Qué mejor escuela política para los trabajadores griegos, y europeos, que ver cómo el gobierno de Tsipras intenta quedar bien con los bancos pagando le deuda pero con un plan de aumento de impuestos a los que más tienen, pero la "troika" (FMI, Banco Central Europeo Y Unión Europea) le exige seguir atacando los empleos públicos, los salarios y las jubilaciones?

En España, Podemos ha surgido de las acampadas de los "indignados" que llenaron las plazas para protestar contra el régimen que desahuciaba a la gente humilde de sus casas pero protegía y subvencionaba a los banqueros ladrones y corruptos. Los "indignados" con el régimen corrupto heredado del franquismo cuya careta de "democracia" de deshace ante cada acto de corrupción y ante cada medida de gobierno que atenta contra los trabajadores.

Si hablamos de disparidades sociales, de injusticia, de pobreza y desempleo crónicos (enmascarado como "cuentapropismo"), de privatizaciones, de saqueo al sistema de seguridad social, de pago de la deuda externa, de gobierno de plutócratas disfrazado de "democracia", de crisis institucional, de corrupción y desprestigio de partidos tradicionales, ¿No estamos hablando de Panamá?

Panamá sufre los mismos males sociales que nuestros hermanos de Sudamérica y que las clases trabajadoras europeas, gracias a la globalización neoliberal. El mundo ha sido unificado bajo la dictadura del capital financiero transnacional y nuestro país no escapa a esa realidad. Por eso tampoco puede escapar a las alternativas.

Estamos tarde, porque en 2005,  con las masivas movilizaciones en defensa de la Caja de Seguro Social, cuando Frenadesso era un movimiento amplio con apoyo de decenas de miles en las calles, hubo la oportunidad para transformarlo en ese movimiento político antineoliberal que el pueblo panameño quería para liderizar el cambio. La cortedad de miras, el sectarismo y otras lacras impidieron aprovechar la oportunidad.

Aunque diez años después las circunstancias son más difíciles, la necesidad sigue estando presente para constituir ese proyecto político de gobierno que exprese las demandas populares de cambio que el gobierno de Varela (ni el PRD, ni menos el CD) pueden producir. Al igual que Syriza y Podemos, el proyecto panameño debe ser amplio y democrático, y no puede quedarse en los límites de lo que fueran en las elecciones de 2014, las propuestas del FAD y el MIREN.

Construyamos el Syriza y el Podemos de Panamá, antes que la burguesía panameña invente otro "Martinelli" que le robe el mandado a la izquierda.
LA REVISTA LEMA @2008 NO SE HACE RESPONSABLE DE LAS OPINIONES AQUÍ VERTIDAS; ÉSTAS SON ÚNICAMENTE EXCLUSIVAS DE QUIEN LAS FIRMA.