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UNA SITUACIÓN COMPLICADA PARA LA IZQUIERDA RADICAL - JMyBW

Desde Brasil
Fecha: 11/Julio/2016


Una Situación Complicada Para La Izquierda Radical
Joao Machado Y Bea Whitaker *

Brasil vive una profunda crisis institucional. La más importante desde la dictadura. El gobierno de Dilma Roussef ha sido alcanzado en pleno rostro, provocando su parálisis, pero también lo han sido las principales instituciones de la democracia burguesa. Los principales dirigentes del Parlamento están implicados en la Operación Lava Jato/1, entre ellos Eduardo Cunha, presidente de la Cámara de Diputados, en tanto que uno de los acusados del proceso. Los dirigentes de los partidos tradicionales, tanto los que forman parte del gobierno como los de la oposición de derechas (incluyendo el PMDB, partido de Cunha y del vicepresidente Michel Temer, que ha abandonado recientemente el gobierno), son objeto de investigaciones.

Una situación así contribuye a un gran caos en el seno de las instituciones con un poder judicial dividido a todos los niveles. A esto se añade una crisis intensa de credibilidad de las instituciones tradicionales y del modus operandi de la democracia burguesa, cuyos primeros signos se expresaron en las calles en 2013/2.

Brasil vive pues una grave crisis política que se añade a la grave crisis económica, social y medioambiental. Esto se traduce en desempleo creciente, inflación, congelación salarial, hundimiento de los servicios públicos, desastres y crímenes contra el medio ambiente…, que simbolizan el fracaso de un modelo de desarrollo. El agotamiento del modelo de “crecimiento”, adoptado durante los “períodos” Lula, con la aplicación ahora de una política de ajuste neoliberal y de recesión, ha producido un escenario de estancamiento duradero. Cualquiera que sea el resultado a corto plazo, la suma de crisis a medio plazo se mantendrá con tensiones sociales y políticas.

El ciclo “lulopetista” está herido de muerte. Las posibilidades de mantener el modelo de crecimiento “neo-extractivista” y exportador se están agotando. Aunque sobreviviera políticamente, debido a la polarización reciente entre los dos campos en la guerra institucional, la estrategia establecida por el lulismo de favorecer a los empresarios, a la agroindustria y al capital financiero y, al mismo tiempo, hacer algunas concesiones a los más pobres, ya no tiene ninguna posibilidad política y ética de aparecer como una inflexión de izquierdas. Incluso tras haber puesto más de 100 000 personas en la calle en Sao Paolo, Lula continúa rogando a los representantes del capital que confíen en él para ser el garante del pacto social. En este marco, reedita, en términos más humillantes, la “Carta al pueblo brasileño” de 2002. Es el final de un largo ciclo de la izquierda brasileña.

En medio de la polarización política que se ha desarrollado durante estos dos años de gobierno Dilma, en la sociedad brasileña, las ideas y los sentimientos de derechas se desarrollan con la voluntad de castigo penal y de la búsqueda de un Salvador, es decir un Bonaparte, capaz de poner término a la corrupción.

El espectro antipetismo está dividido en dos partes: uno más liberal y otro conservador, con muchos puntos de intersección entre ellas. Algunos movimientos de carácter liberal, por ejemplo Movimiento Brasil Libre (MBL) y “Ven a manifestarte” (Vem para a Rua) y otros más reaccionarios, entre ellos algunos jefes religiosos y algunos partidarios de la vuelta a la dictadura militar, como Bolsonaro, han visto crecer su capacidad de influencia.

En este contexto, se han desarrollado actitudes violentas y discursos de odio contra la izquierda en general. Además, los medios cumplen un papel de incitación al odio y de manipulación de las informaciones, a veces contribuyendo directa o indirectamente a episodios de violencia más o menos graves.

La crisis de la vieja izquierda en el poder que ha realizado políticas impopulares y represivas (en particular en las grandes periferias urbanas, contra los jóvenes y los negros), y la ofensiva de la derecha intolerante e incitadora al odio recaen sobre el conjunto de las ideas de izquierda y socialista. Debería abrirse un período de reorganización del movimiento de masas y la posibilidad de un nuevo ciclo para la reconstrucción de un proyecto de izquierdas.

La juventud vive actualmente la realidad del desempleo, la violencia, la ausencia de servicios públicos y de derechos democráticos. Además, no se identifica con ninguno de los dos principales polos que están en guerra, lo que explica su escasa participación en las movilizaciones del mes de marzo. Hay que señalar también la presencia de sectores más progresistas de la sociedad y de las “bases obreras” del antiguo bloque histórico, que se han manifestado en masa en defensa de las libertades democráticas con numerosas críticas al gobierno, tanto sobre la política económica impopular como contra la corrupción evidente.

El actual escenario en Brasil es muy difícil de gestionar para la izquierda anticapitalista y socialista. Un gobierno originario del movimiento obrero y popular está siendo derrocado por la derecha, cuyos principales agentes son los poderes judiciales, la oposición del Parlamento y los medios orquestados por el grupo Globo, hegemónico entre éstos.

Este gobierno, en caída libre, no es un gobierno progresista, sino un gobierno que desarrolla una política de ajuste neoliberal que, cuando se ve presionado, va aún más a la derecha: la ley antiterrorista, el anuncio de recortes salariales y de las conquistas de la función pública, la reforma de las pensiones, la perspectiva de suspender los ajustes del salario mínimo.

A pesar de las medidas que favorecen claramente los intereses del capital, los sindicatos patronales, los representantes de las finanzas y de los medios están de acuerdo en la incapacidad de Dilma Roussef para aplicar los planes de ajuste para garantizar su estabilidad. Juzgan por tanto que su reemplazo es necesario.

Las masivas movilizaciones del 13 de marzo (por la destitución de Dilma), del 18 y la del 31 (contra la destitución de Dilma), han sido bastante heterogéneas según las ciudades o regiones. la última, unas 700 mil personas en todo el país, ha visto marchas globalmente contra la destitución de Dilma, por la democracia y contra las medidas antisociales del gobierno. Sin embargo, la gran mayoría dela población está a favor de la retirada de la presidenta y el gobierno ha perdido su base popular mayoritaria.

La posibilidad de un nuevo golpe de Estado, como el que hubo en 1964, no está al orden del día. Sin embargo, el peso de las instituciones fundamentalistas religiosas, la influencia de sectores oligárquicos, de los ligados a la industria belicista y de las fuerzas policiales hace avanzar proyectos retrógrados e intentan suprimir las conquistas populares.

Al inicio de las investigaciones sobre la corrupción fueron encarcelados algunos empresarios, algunas personalidades de derechas, fueran del gobierno o no lo fueran. Pero, gracias a la Operación Lava Jato, la crisis institucional prolongada ha creado un ambiente en el que todo está permitido, con operaciones judiciales aberrantes y antidemocráticas contra los acusados identificados con el gobierno, todo ello coordinado con los grandes medios y la oposición de derechas. La indignación general contra la corrupción y el PT ayuda a las fuerzas mayoritarias representantes del capital a trabajar por el cambio de gobierno, sin ninguna modificación democrática del régimen político.

El período abierto ofrece una transición difícil a causa de la ausencia de una izquierda socialista con influencia suficiente como para convertirse en protagonista de una alternativa a la crisis. El Partido Socialismo y Libertad (PSOL) respetado en las luchas sociales, interviene en sectores de la juventud, de los diferentes sectores oprimidos y moviliza algunos millones de votos en las elecciones. Es el principal partido de la izquierda socialista. Sin embargo, aún no es capaz de presentar una alternativa real a la crisis, aunque se sitúe como oposición de izquierdas, contra las concesiones del gobierno al capital, contra los privilegios de la clase dominante, contra la corrupción. En cualquier caso, no defiende en absoluto las maniobras de la derecha para hacer caer a Dilma Roussef.

En efecto, el proceso de destitución de la presidenta impulsado por el Parlamento está dirigido por su presidente, él mismo implicado en las investigaciones de Petrobras y en una serie de crímenes. Al mismo tiempo se llevan a cabo muchos esfuerzos (por los medios, por el sistema judicial) para no plantear la implicación de personalidades de la oposición de derechas en la Operación Lava Jato, incluyendo miembros del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que acaba de abandonar el gobierno y del que Temer, el vicepresidente, forma parte.

En caso de que la destitución de Dilma se lleve a cabo por canales “normales” o legales, habría que impedir que Temer asumiera la dirección del país. Por otra parte, incluso una parte de los grandes medios, que en general ahora están en el campo anti-PT, dicen que Temer no tiene apoyo para gobernar. Demandan la destitución tanto de Dilma como de Temer. Hay sondeos que dicen que, si hubiera elecciones hoy, Temer no tendría más del 1 % de los votos.
La salida a una crisis así es la convocatoria de elecciones presidenciales y al Parlamento.

Campañas concretas contra los ataques de los conservadores a los derechos sociales, contra la violencia policial, contra el ajuste presupuestario, entre otras, deben continuar traduciéndose en movimientos reales y reivindicativos que refuercen la organización social de la izquierda socialista. En este estadio de reorganización aún mal delimitada, deben realizarse iniciativas transitorias para construir de nuevo instrumentos y herramientas unitarias de la oposición de izquierdas, que sean independientes del gobierno.
germain5@chasque.net

* Militantes del PSOL:.

Notas
1/ Operación Lava Jato. Se trata de una investigación judicial sobre desvío y blanqueo de dinero en Petrobras (empresa brasileña ligada al petróleo), que implica a muy importantes empresarios y políticos.
2/ En 2013, una inmensa oleada de huelgas, de movilizaciones espontáneas de la juventud, revueltas diversas se ha desarrollado en el país.


LA POLÍTICA Y SUS CIRCUNSTANCIAS - AMM

Desde Argentina
Fecha: 11/Julio/2016


La Política Y Sus Circunstancias
Alberto Medina Méndez

La humanidad se ha acostumbrado a simplificar razonamientos y obtener conclusiones sin evaluar demasiado el contexto. Intentar abreviar pasos y omitir procesos intermedios siempre ayuda a comprender ciertos complejos hechos y de ese modo explicarlos, sin rodeos, de un modo sencillo.

No es una metodología necesariamente errónea, salvo cuando esa modalidad se exacerba al extremo y se pretende, desde allí, establecer conclusiones definitivas, totalmente absolutas e irrefutables.

El comportamiento humano no es una ciencia exacta. La actitud de la sociedad frente a cada hecho es habitualmente difusa, diversa y puede identificarse, en ocasiones, alguna tendencia general cuando se analiza la sumatoria de decisiones individuales. Es justamente eso, una matriz global, un resumen imperfecto de las determinaciones de muchos que coinciden mayoritariamente en alguna dirección.

Si bien la generalización es una práctica muy difundida que ayuda a explicitar en pocas palabras conductas sociales, cuando se trata de la política, el riesgo de que la misma caiga en la inexactitud es permanente.

Por eso cuando se dice que una sociedad ha elegido tal o cual sistema político, ha apoyado a un sector partidario o a otro, hay que tener siempre en claro que dicho acompañamiento es, en el mejor de los casos, es relativo y solo una foto del momento en el que se produjo esa votación ciudadana.

Los electores se inclinarán en un sentido definido pero esa decisión la toman evaluando una larga lista de incidentes aislados que fueron sopesados por los votantes y que influyeron, cada uno de ellos marginalmente en esa determinación que solo expresa su apreciación en ese instante específico.

Si esa compulsa se hiciera nuevamente unos pocos meses después, el resultado podría ser bien diferente. Inclusive pudo ser diametralmente opuesto si los candidatos ofrecidos a la ciudadanía hubieran sido otros, o si el régimen eleccionario utilizado no fuera el oportunamente vigente.

Una característica invariablemente ignorada es la eterna dinámica de las sociedades. Las percepciones se modifican, a veces lentamente y otras a un ritmo más vertiginoso. Nada es definitivo, todo está en movimiento, sujeto a observación constante y cualquier creencia asumida puede modificarse muy pronto. Si no se comprende esta descripción, se pueden sacar conclusiones equivocadas que empujan a tomar decisiones también fallidas.

Los que ganaron lo han logrado en esa ocasión. Eso no implica que repetirán sus éxitos electorales en el futuro. La gente los apoyó en esa coyuntura y no tienen asegurado respaldo infinito. Ni siquiera saben si en este mismo momento cuentan con idéntico sustento electoral.

Ni las encuestas de opinión más afinadas pueden dar fe de ello. En todo caso sirven como un parámetro, incompleto, imperfecto, pero siempre mucho mejor que la instintiva intuición utilizada como única referencia.

Los que comprenden profundamente esta realidad saben que en política siempre se transita por terreno fangoso, que nada es seguro, que hay que hacer las cosas bien, explicarlas con dedicación y cometer el mínimo número de errores posibles.

Nadie puede dar por sentado que ese respaldo obtenido gracias a un clima favorable se sostendrá en el tiempo por arte de magia. Muy por el contrario, las condiciones se modifican, las realidades percibidas subjetivamente por la gente van mutando y lo que antes era bueno, ahora puede dejar de serlo.

En este juego no hay lugar para la soberbia. Quienes caen en las mieles del poder, suelen tener la sensación de que los triunfos son eternos y que nadie podrá sacarlos de su pedestal porque ellos ya han conseguido esa victoria anhelada por tantos, sin advertir que todo está en constante desequilibrio.

Suele pasar que quienes aterrizan allí prefieren ignorar cualquier síntoma de que algo está mal. Filtran intencionalmente todo lo que no encaja en sus paradigmas para sostener la ilusión de que los que lo apoyaron siguen allí, siendo los mismos y que los críticos son solo sus acérrimos adversarios.

La inmensa mayoría de las veces se gana por muy poco y también se pierde por escaso margen. Los fanáticos de un lado y del otro pueden mantenerse inmóviles por un largo tiempo, pero son muchos más los que se replantean a diario su adhesión a un sector concreto o al exactamente opuesto.

Cada vez más gente se declara independiente. Ni siquiera el clientelismo ha logrado retener voluntades a cualquier precio. Todos en algún momento se cansan, se saturan, se agotan y esto sucede ya no por coincidencias o discrepancias ideológicas, sino por posturas personales, actitudes inadecuadas, por las formas, por esa arrogancia que molesta a cualquiera.

No se trata de ser humilde por conveniencia. Eso también se percibe fácilmente, más tarde o más temprano. En todo caso tiene que ver con conservar la claridad suficiente para no perder el norte en ningún momento.

En la historia abundan ejemplos en el que pequeños hechos, meras casualidades y errores aparentemente insignificantes cambiaron el curso de los acontecimientos, inclusive en algunos casos para siempre.

Por eso importa entender cómo se construye esa secuencia de sucesos y trabajar fuertemente en tener los pies sobre la tierra asimilando que todo es coyuntural, que los apoyos o rechazos en política se corresponden con un instante puntual y que cualquier hecho aislado puede romper el aparente equilibrio y llevar desde la situación actual a una nueva totalmente diferente. En definitiva solo se trata de la política y sus circunstancias.


albertomedinamendez@gmail.com

EL PELIGRO DE LLEGAR A UNA DEMOCRACIA CONSOCIATIVA - REAA

Desde Barómetro
Fecha: 20/Abril/2016


Alquimia Política
El Peligro De Llegar A Una Democracia Consociativa
Por Ramón E. Azócar A.

La democracia moderna parte de una fórmula muy sencilla: la mayoría gana las elecciones. El asunto es que los sistemas fundados en razón de una mayoría tienden a pervertir el significado de la misma. En la Edad Media la mayoría victoriosa se imponía sobre los guerreros derrotados y les hacían pasar penurias en nombre de ese triunfo que le consagró la mayoría armada; en lo bélico, la historia la cuentan los victoriosos, eso dicen, así como los victoriosos deciden el modo de vida de quienes derrotaron, en algunas ocasiones la decisión llegó a ser el exterminio, pero hoy por hoy se ha venido suavizando un tanto esa degeneración.

Hoy las guerras de todos los días se libran en la opinión pública que influye en un potencial electorado que al votar le da la autoridad a un grupo social organizado para que tome decisiones en su nombre, y al ser ese grupo mayoría, impone sobre los perdedores, o minoría, su modo de vida y sus intereses. Eso así, dibujado a grandes rasgos, no es democracia, es simplemente más de la barbarie del medioevo, pero legitimada por instituciones que llevan el control electoral. La democracia de las mayorías es una aberración porque esclaviza a la minoría y termina por autodestruirse a sí misma.

En el marco actual, la democracia se ha visto manipulada por los intereses de aquellos grupos que llegan a través de la mayoría; pero de todas esas manipulaciones, son los movimientos oligárquicos quienes más daño causan a la democracia moderna. A estos grupos se le ha adjudicado, con fuerza en América Latina, el término de democracia consociativa; los teóricos españoles les han adjudicado el significado, a este tipo de calificativo de la democracia, de las acciones conducentes a un acuerdo al que llegan los grupos de poder económico y político, de dentro y de fuera, para acotar, en función de sus intereses y visiones, una cierta forma de democracia representativa que se comporta indiferente a las demandas populares y utiliza su legitimidad electoral para establecer como derecho el interés por lo administrativo-financiero, en vez de social. Es una democracia controlada, de baja intensidad que ha estado presente en Latinoamérica como producto de las estrategias del Departamento de Estado del gobierno de Estados Unidos de Norteamérica, para cuidar sus intereses corporativos.

Cuando se habla de diálogo, de establecer criterios de acercamiento con el sector privado y desmontar el Estado omnipotente, se está peligrosamente delineando las condiciones para una democracia consociativa, y lo peor es que la justificación para imponerla es el derrumbe del modelo económico que esté imperando. El diálogo no puede hacerse desde una fundamentación capitalista a ultranza, menos en un Estado que ha definido políticas públicas de tipo social, porque el costo mayor de ese Estado renacido para mejorar su condición económica, lo pagan las estrategias sociales que estén encaminadas. Las circunstancias jurídicas y políticas del país, nos introduce en la fase primaria de la democracia consociativa, puesto que al abrirse la brecha para nuevas normas que oriente4n el modelo económico, se da la supremacía de lo material por encima de lo social, y de allí a un estatus de miseria y desatención al colectivo, es cuestión de tiempo.

Hay jurisprudencia internacional que protege a los Estados que caen en este tipo de democracia, porque es evidente que afecta los derechos humanos al no poder responder a sus necesidades más sentidas, sino a las necesidades del capital. El Comité de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), estableció, entre 1990 y en 1994, un protocolo de transición ante la posibilidad de que la democracia consociativa alcanzara imponerse en algunas culturas occidentales. Dice el documento que no se debe equiparar el concepto de arbitrariedad con el de contrario a la ley, sino debe interpretarse de manera más amplia, a fin de incluir elementos de corrección, justicia e imprevisibilidad, así como también el principio de garantías procesales.

A todas estas, valga lo expresado por Edgardo Bernal, en cuanto a que la democracia consociativa es una democracia estable, en condiciones de una sociedad homogénea, con origen étnico y religiosos comunes, sin remarcadas diferencias sociales.  Los líderes de los grupos de poder se aprestan a tolerar sus diferencias y acomodar sus intereses y demandas concurrentes, con la negociación paciente, pactos y acuerdos que dieron a los demás grupos oportunidad de alcanzar el poder político. Pero como vemos, en América Latina no hay esa hegemonía, ni ese equilibrio de intereses.

La democracia consociativa, a todas estas, fue propuesta por Arend Lijphart (1936), nacido en Apeldoorn, politólogo especializado en ámbitos relacionados con la política comparada, los sistemas electorales y sistemas de votación, las instituciones democráticas, o la etnicidad; constituye un sistema de negociación entre las elites de una comunidad política socialmente heterogénea. En su forma más pura, constituye un modelo distintivo de democracia que se puede aplicar en sociedades unidas por vínculos económicos. El autor la estructura en dos facetas: una, donde los valores se consideran como el resultado de la democracia y no como generadores de democracia; y la segunda fase, cuando los valores democráticos se hacen vitales para la naturaleza misma de la democracia, de allí se vuelve al ideas de Alexis De Tocqueville, quien  atribuía el éxito de la joven Republica estadounidense, principalmente, a los valores que derivan de la religión, educación superior, experiencia de cooperación interpersonal en gobiernos locales y asociaciones no gubernamentales.

En concreto cuando se hace mención a la negociación, se tiene que tener cuidado en no crear espacios donde la democracia consociativa y sus vicios, puedan venir a estropear el corazón y esencia de una sociedad que es contradicción del modelo social para el cual está concedida un tipo de democracia como la mencionada. Si no sabemos lidiar con una caja de Pandora, no la abramos, así de simple y directo, como el concepto de democracia moderno.

azocarramon1968@gmail.com
Publicación Barómetro

internacional.barometro@gmail.com

EDICIÓN NO. 86 ENERO-FEBRERO 2016

 ÍNDICE

Por Emilio Nahín Rojas Madero*

 “Jesús le dijo: De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces.” –Mateo 26:33 y 34–
“La libertad significa Responsabilidad; por eso, la mayoría de los hombres le tiene tanto miedo.” –George Bernard Shaw–

De acuerdo con Carlos Marx; la religión es “el opio del pueblo”. Pero cuando la ciencia no puede responder algunas incógnitas; por irónico que parezca, siempre se termina acudiendo a sus sagradas escrituras para comprender nuestro entorno social. Hoy nuevamente hablamos de Izquierda y Derecha; ideologías contrarias y contradictorias con sus teorías, tesis y prácticas. Una “Derecha Capitalista” que se declara abiertamente enemiga de la humanidad y cuya humanidad le respalda. Y Una “Izquierda Socialista” que se declara amiga de la humanidad, pero contaminada con los vicios del Capitalismo. 


Por Julio A. Louis

“El modelo bolivariano y el problema de la república. A la búsqueda del jacobino perdido” de Fernando López D´Alessandro –apreciado ex alumno y colega, que se  identifica con el socialismo latinoamericano -  invita a otras reflexiones. Se vive un período histórico en que el sistema capitalista padece una crisis global -que agrava la disyuntiva de Rosa Luxemburgo de “socialismo o barbarie” reconvertida en “socialismo o extinción” humana, planetaria. Sin embargo, no se avizora su...

Defoliantes, Agente Naranja, Espartame Azotan La Humanidad
Por Sylvia Ubal

En esta nueva entrega analizaremos, más de un siglo de la historia de MONSANTO. Esta cronología nos ayudará a conocer la historia, la formación y el crecimiento de Monsanto, necesaria para entender cómo esta multinacional ha llegado a su posición actual. Por qué nuestros gobiernos eligen ignorar, lo que cualquiera ciudadano puede saber, ¿A través los modernos mecanismos de información y comunicación?

Por Diego Olivera Evia

Nos parece importante analizar la realidad del Medio Oriente, en el marco del terrorismo de estado de los gobiernos de George Bush y Barak Obama, las acciones desarrolladas contra Irak, como posteriormente Afganistán, marcaron una nueva era en geopolítica de esta región. Se invadieron a ambas naciones, bajo los argumentos de armas químicas y el ataque a las torres gemelas, acusando a Hussein y al Saudita Ben Laden fundador de Al-Qaeda, ambos formados y armados  por EEUU.

Por Facundo Escobar, PIA*

En un suceso sin precedentes, violando toda normativa internacional, el gobierno de Arabia Saudí ejecutó a 47 opositores políticos shiitas acusándolos de terroristas, entre ellos, el prestigioso clérigo y referente político de la comunidad shiita en la región, el Ayatolá Nimr al Nimr. Luego de la ejecución ocurrida el pasado sábado 2 de enero, manifestantes en Irán produjeron un pequeño incendio en la Embajada de Arabia Saudí, exacerbado por la prensa occidental, suceso que sirvió de excusa a...

Por Carolina Vásquez Araya

Una espina en el ojo no sería más molesta para los gobiernos de la región como el planteamiento hecho por la ONU sobre permitir el derecho al aborto y el acceso a métodos anticonceptivos para las mujeres que viven en países en donde actualmente se presenta una fuerte incidencia de casos de zika, como es el caso de América Latina. La prevalencia de la doctrina católica en los países latinoamericanos, cuya influencia ha sido estampada hasta en los textos constitucionales aun cuando la mayoría de...

Por Cristina González

Tal y como viene denunciando, entre otros, el investigador Jon Rappoport en sus últimos artículos, el virus Zika está siendo utilizado posiblemente como tapadera para ocultar los daños causados por los gigantes corporativos de la agroindustria, que están provocando una oleada de casos de microcefalia en determinadas zonas del Brasil. El Zika, del cual se conoce la existencia desde hace décadas, se convertiría así en la tapadera perfecta para evitar afrontar las carísimas responsabilidades...

Por Ilka Oliva Corado

“La violencia sexual en los conflictos debe considerarse como el crimen de guerra que es; ya no puede considerarse como un daño colateral desafortunado de las guerras”. Zainab Hawa Bangura, Representante Especial de las Naciones Unidas sobre la violencia sexual en los conflictos, 2012. Las violaciones masivas de mujeres alemanas por parte del Ejército soviético -entre cien mil y un millón de mujeres pudieron ser víctimas de abusos sexuales- y “las mujeres confort” esclavas sexuales al...

Dr. Leonel Guerra Saravia

Según la concepción lineal del tiempo que tienen la mayoría de las civilizaciones humanas, el futuro es la porción de la línea temporal que todavía no ha sucedido. En la filosofía del nunca tiempo, el eterno presente es la creencia de que solo el presente existe y que el futuro y el pasado son irreales. Según la Organización de las Naciones Unidas, la juventud se comprende entre los 10 y 24 años, abarca la pubertad o adolescencia inicial y la adolescencia media o tardía. A su edad les afectan las áreas culturales...

Alberto Medina Méndez

Fueron demasiados años de hegemonía discursiva. La permanente apelación al ordinario recurso del panfleto, apoyado siempre en la burda propaganda, utilizada para adoctrinar y que así todos dijeran exactamente lo mismo, repitiendo sistemáticamente sin pensar, se empieza a esfumar lentamente. Tal vez sea por eso que cuesta tanto acostumbrarse a este original arquetipo que se está configurando paulatinamente, día a día, que asoma muy tímidamente y que viene generando...

Por Olmedo Beluche

(A propósito de las relativas victorias electorales de la derecha en Argentina y Venezuela a fines de 2015, volvemos a traer  a la reflexión estas opiniones que publicamos a raíz de los preocupantes resultados electorales del PSUV en la elecciones presidenciales de abril de 2013. Creemos que las ideas planteadas entonces siguen siendo válidas ahora, en febrero de 2016). En Venezuela se juega el futuro de la revolución latinoamericana. Por esa razón el resultado de las elecciones del 14 de abril ha...

Por Berta Joubert-Ceci*

Recién comienza el año 2016 y ya promete ser uno lleno de definiciones políticas para Puerto Rico. La gigantesca deuda pública de $73 miles de millones y su impago sigue siendo el problema en que se centran los medios noticiosos corporativos a nivel internacional. Sin embargo, a pesar de que por tratar de pagar esa deuda, el gobierno colonial de PR ha recortado servicios esenciales y ha hundido en la miseria a la mayoría de las familias boricuas, es otro el centro de atención y acción en Puerto Rico: el...

Por Salvador López Arnal (*)

Entrevista a Carlos Fernández Liria sobre su libro "El marxismo hoy. La herencia de Gramsci y Althusser". El último libro de Carlos Fernández Liria se inscribe una colección de filosofía que se ha divulgado junto con el periódico El País. El número de la colección que corrió a su cargo es el correspondiente a la herencia del marxismo en la actualidad, a través de las obras de Althusser y de Gramsci. En él encontramos una síntesis muy pedagógica de algunas de las tesis que este autor, junto...

Por Antonio Guevara y Brunilde Palacios

Para la mujer común, el estereotipo de la mujer europea, se ha convertido en un patrón para ellas, los cuales se difunden a través de la guerra simbólica que impone la mediática en el mundo. Por ello vemos  a la mujer de piel oscura (principalmente a las más pobres), asumir tales mensajes (cuerpo delgado, pechos enormes y con una serie de exigencias estéticas que ponen en duda su libertad de ser), porque es el estrato más vulnerable que no ha comprendido su situación de clases y son...

Por Miguel Ángel Cristiani G.

El primer priista veracruzano en ser bajado del llamado “carro de la revolución” fue Alberto Silva Ramos quien apenas duró en el cargo de Presidente del PRI estatal tres meses, antes de poner fin a su pretensión de ser candidato a gobernador y ser sustituido en el cargo por el experimentado político Amadeo Flores Espinoza. El poco tiempo que estuvo al frente del CDE del PRI Alberto Silva Ramos se dedicó a recorrer el estado tomándose fotos y selfies con grupos que no llegaron a ser ni siquiera...


Por Luis M. Arce Y Anubis Galardy
Martín Rangel Ardila
Alberto Medina Méndez
Por Oglis Ramos
Por Ricardo Daher
Por Omar Villanueva Olmedo*
Por Rafael A. Ugalde Quirós
Por Alex Anfruns
Por Del Rosario Ignacio Denis*
Por Leandro Albani
Por Norma Estela Ferreyra
Por Manuel E. Yepe
Por Rafael Flores
Por Lohania Aruca Alonso
Por Rosa Urbina*
Por Sergio Rodríguez Gelfenstein
Por Eduardo González
Por Daniela Saidman
Por Florencia Prego
Por: Carlos E. Lippo
Por Ernesto Wong Maestre
Por Bruno Lima Rocha
Por Carlos Maldonado
Por Olmedo Beluche
Luis Britto García
Prensa Alternativa Y Comunitaria El Negrero
Dr. Leonel Guerra Saravia
Dr. Leonel Guerra Saravia
Por Olmedo Beluche
Por Brunilde Palacios Y Antonio Guevara*
Por Olmedo Beluche
Pronunciamiento Del Polo Ciudadano
Por Olmedo Beluche


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LA OBRA DE MARX NO DICE LA VERDAD POR SU RELEVANCIA POLÍTICA. ES RELEVANTE POLÍTICAMENTE EN LA MEDIDA QUE DICE LA VERDAD - SLA

Desde Agen. Internacional
Fecha: 05/Marzo/2016


La Obra De Marx No Dice La Verdad Por Su Relevancia Política. Es Relevante Políticamente En La Medida En Que Dice La Verdad
Por Salvador López Arnal (*)

Entrevista a Carlos Fernández Liria sobre su libro "El marxismo hoy. La herencia de Gramsci y Althusser". El último libro de Carlos Fernández Liria se inscribe una colección de filosofía que se ha divulgado junto con el periódico El País. El número de la colección que corrió a su cargo es el correspondiente a la herencia del marxismo en la actualidad, a través de las obras de Althusser y de Gramsci.

En él encontramos una síntesis muy pedagógica de algunas de las tesis que este autor, junto con Luis Alegre Zahonero, había ya mantenido en su obra El orden de El capital (Akal, 2012), y también una reflexión sobre la herencia del pensamiento de Gramsci en el actual debate político.

Felicidades por tu nuevo libro. Te pregunto por el título: ¿Qué es para ti el marxismo? ¿Una ciencia, una filosofía, una política de transformación socialista no entregada, una nueva cultura?

Probablemente es y ha sido todas esas cosas. Pero, si yo tuviera que destacar lo más importante, diría que Marx fue una especie de Galileo de la historia, que marcó el camino para entender nuestra sociedad capitalista. A mi entender, eso que llamamos la economía se desarrolla en una especie de alquimia al servicio de los poderes fácticos. Tal y como ocurriría con la física si los enemigos de Galileo, de Newton o de Einstein hubieran logrado marginar sus obras de la comunidad científica y siguieran un camino dictado por los poderes económicos y religiosos. Se comprende que, en economía, eso es actualmente mucho más peligroso que en el caso de la física, la química o la biología. Otra cosa es, por supuesto, que, al sentar las bases para una comprensión de la sociedad capitalista, Marx sacó a la luz cuestiones que tenían una trascendencia política impresionante y que, consiguientemente, influyeron y siguen influyendo en las luchas políticas. Suelo decir a menudo que, si los triángulos rectángulos consistieran en una inmensa injusticia, el teorema de Pitágoras sería muy subversivo desde un punto de vista político. Pero eso es lo que ocurre precisamente, con el capitalismo. La obra de Marx no dice la verdad por su relevancia política. Es relevante políticamente en la medida en que dice la verdad.

¿No es el caso, como apuntas en las primeras líneas del libro que marxismo y actualidad parecen nociones contradictorias? ¿Dónde es actual el marxismo?

El marxismo es tan actual como el capitalismo. O sea, desdichadamente, mucho. Leyendo a muchos pensadores contemporáneos uno podría imaginarse que ya no hay obreros ni capitalistas, como si las cosas nacieran por arte de magia en los escaparates. Pero basta pensar en la ropa que uno lleva encima para saber que ha sido fabricada en condiciones infrahumanas, en las fábricas del tercer mundo. La postmodernidad es mucho más moderna de lo que podría parecer. Y las claves para entender nuestro mundo siguen, en mi opinión, siendo las mismas que planteó Marx. Una de las cosas que hay que sacar a la luz, en primer lugar, es por qué la economía no deja de dar palos de ciego, por qué es una pseudociencia apologética, una estafa ideológica. Marx lo denunció y lo explicó ya en su época y la situación no ha cambiado tanto. En cierto sentido es mucho peor aún que en tiempos de Marx.

¿Qué aspectos relevantes de la tradición marxista han quedado más obsoletos en tu opinión?
Uno se sorprende comparando la obra de Marx con la tradición marxista. Un poco como si comparas a Jesús de Nazaret con la conferencia episcopal o con 13TV. Pero yo creo que lo más importante es comprender que Marx no fundó una teoría general de la historia, que no era hegeliano y que no consideró que la democracia parlamentaria fuera una mera superestructura ligada al modo de producción capitalista. Lo explicamos Luis Alegre y yo, con mucho detenimiento, en El orden de El Capital. Ahora he intentado hacer un resumen de carácter divulgativo, que pudiera llegar a mucha gente.

Las experiencias socialistas del siglo XX, ¿qué balance han dejado respecto al cuerpo teórico marxista? Hablando en términos popperianos, ¿han falsado muchas de sus teorías e hipótesis?
No cabe duda de que Marx se habría sentido horrorizado con las experiencias del socialismo real. Pero aquí hay que tener cuidado. Por socialismo real no deberíamos entender tan solo aquellas experiencias históricas que lograron ser socialistas durante unas cuantas décadas, contra viento y marea, en unas condiciones infernales, entre invasiones, guerras y bloqueos, y que, desde luego, resistieron tan sólo a base de suprimir las libertades, la democracia y la división de poderes. También eran reales los muchos intentos que hubo en el siglo XX de llevar el socialismo por la vía democrática. Lo que pasa es que todas esas experiencias políticas fueron masacradas por golpes de Estado o invasiones militares. Así pues, no está probado en absoluto que el socialismo y la democracia sean incompatibles. No es lo mismo fracasar que ser derrotado. Lo que en todo caso demostró el siglo XX es que el socialismo democrático no servía para ganar guerras. Esto puede ser muy interesante para reflexionar, pero no significa ni mucho menos que socialismo y democracia sean incompatibles. Además, la senda venía marcada por los países europeos en la época del Estado del Bienestar. Se podría haber profundizado por ese camino y se habría comprobado que el socialismo era mucho más compatible con la democracia que el capitalismo. Pero eso se acabó. Y de todos modos: Marx no estudió el comunismo, sino el capitalismo. Son sus tesis sobre el capitalismo las que habría que falsar y, la verdad, a mí me parece que el siglo XXI, más bien, las va confirmando más y más. Por ejemplo, Marx explicó muy bien por qué el capitalismo necesitaba de una reproducción ampliada y de una polarización de la riqueza cada vez más sangrante. Actualmente, el crecimiento capitalista amenaza ya los límites ecológicos más elementales, abocando a un suicidio de la humanidad. Y la brecha entre ricos y pobres ha llegado a superar todas las previsiones y raya ya en el más puro surrealismo.

¿Qué es eso de rescatar a Marx el propio marxismo? ¿Una especie de Marx sin ismos como quería y escribió Francisco Fernández Buey?

Seguramente sí, no conozco bien lo que dijo nuestro querido Francisco Fernández Buey, al que considero, en todo caso, uno de los pensadores más honestos y grandes del marxismo español. La fórmula de un marxismo sin ismos es, en todo caso, muy buena. Desde que Marx mismo dijo aquello de yo no soy marxista, estaba claro que su obra tenía que ser estudiada con un poco de seriedad académica, sin pagar tributos a las ideologías marxistas. Algunas de esas ideologías introdujeron verdaderos disparates en la interpretación de la obra de Marx. Otra cosa es que su papel político, en muchos casos, haya podido ser, por otros motivos, admirable o heroico. Yo admiro la tradición política comunista. Pero eso no implica que se puedan aceptar muchas de sus lecturas de Marx.

Gramsci, Althusser, ¿por qué estos dos autores? ¿Son los únicos filósofos de la tradición, más allá de los clásicos, que te resultan hoy de algún interés?

No, la verdad es que me lo propuso así la editorial, en concreto, Manuel Cruz, el director de la colección. De todos modos, me pareció un acierto por las razones que cuento en el libro. Althusser, porque nos ayuda a leer a Marx con un poco de serenidad científica. Y Gramsci, porque es, sin duda alguna, el pensador marxista más influyente en el momento actual. En el libro procuro ligar a Gramsci con el llamado populismo de izquierdas, de la mano de Chantal Mouffe o Ernesto Laclau, y también, por supuesto con el surgimiento de Podemos en este país. Hubo, por cierto, algunas reticencias en la editorial para nombrar a Podemos o incluso para aludir al 15M. Alegaban que se trataba de un libro de divulgación y no de un libro comprometido políticamente. Ya les dije que estaba de acuerdo, pero que la cuestión era más bien qué convenía y que no convenía divulgar. Llegué a proponerles que encargaran a algún otro un libro que se llamara: El marxismo actual que a los antimarxistas nos interesa divulgar.

¿Ves alguna relación entre el uso y significado del concepto crítica en las críticas kantianas y el subtítulo de El Capital, crítica de la economía política?

Sí. Aquí crítica significa delimitación, demarcación de los límites de algo. Delimitar algo es sacar a la luz en qué consiste, y, por lo tanto, cuál es su fundamentación , un término que Marx también utiliza mucho.

El primer capítulo del libro lleva por título La relectura estructuralista de Marx. ¿Qué noción de estructura usa esta lectura estructuralista?

Es un poco largo de explicar. He intentado contarlo con un ejemplo sacado de El Capital, el ejemplo del señor Peel, un señor que, según Marx, metió en un barco todas las partes del capital y se olvidó de meter, precisamente, la estructura del capital. Creo este ejemplo es muy pedagógico para explicar lo que es una estructura. Yo lo utilizaba en clase para explicar no a Marx, sino a Platón, para explicar el concepto de eîdos. Explicaba a Platón con Marx y a Marx con Platón. Es gracioso, mis alumnos han hecho ya varias canciones sobre el señor Peel, yo creo que, al menos, tres. Una de ellas, del grupo Complejo de Electra, está ya en un disco.

Comentas críticamente las supuestas leyes marxianas de la historia. Sin embargo, Gerald Cohen, como bien sabes, escribió una defensa de la teoría marxista de la historia. ¿No te convenció su aproximación? ¿Puede haber una teoría que no incorpore esas supuestas leyes históricas?

No he estudiado a Cohen, pero siempre estoy muy de acuerdo con César Rendueles, que es un gran conocedor de su obra. Sea como sea, el que no haya leyes de la historia no quiere decir que la historia sea incomprensible, que no pueda ser estudiada con rigor científico. Como digo, César Rendueles, ya desde los tiempos de su tesis doctoral (lo sé porque yo era su director y aprendía mucho con ello) no ha dejado nunca de pensar este problema y estoy seguro de que tiene toda la razón.

Althusser, apuntas, nunca se definió como estructuralista pero, añades a continuación, no cabe duda de que su interpretación de Marx debía mucho al estructuralismo. ¿Qué deuda o deudas estructuralistas tenía Althusser?

Pienso que, como dijo en una ocasión Lévi-Strauss, eso del estructuralismo no era ni mucho menos tan novedoso como se pretendía. Yo creo que lo que sí hubo fue una batalla muy importante contra las filosofías de la historia. Se trataba de hacer ver que la sincronía y la diacronía no se explican mutuamente. Para entender una jugada de ajedrez no sirve para nada, en efecto, saber cómo se ha llegado a ella. Y claro, el concepto hegeliano de Aufhebung, tan querido por el marxismo, sugería todo lo contrario. Había que romper con Hegel y con todas las filosofías de la historia que tuvo por herencia.

Causalidad estructural es una noción clave en tu lectura de Althusser. ¿Nos haces un pequeño resumen del significado e importancia de esta categoría?

Bueno, es un tema endiablado y yo he hecho lo que he podido. Pero podemos pensar en que todo el mundo entiende la diferencia que hay entre, por ejemplo, la injusticia que se puede cometer contra un obrero y la injusticia en la que consiste el hecho mismo de ser obrero (aunque sea un obrero muy bien tratado). Una cosa es que sea injusto lo que hace un banquero y otra que sea injusto aquello que hace banquero al banquero. Desde Platón, se han hecho mil intentos de pensar la diferencia entre el mundo de los hechos y el mundo de las estructuras (que no por eso dejan, por supuesto, de ser, también fácticas y contingentes). Una cosa es luchar contra las atrocidades de los capitalistas y otra luchar contra la atrocidad del capitalismo mismo.

Te cito de nuevo: Es aquí donde Althusser consideró que residía el núcleo mismo de la inmensa revolución teórica de Marx, en el descubrimiento de una estructura . ¿Y qué estructura descubrió Marx?

Descubrió, aquello en lo que consiste el capital. Y estudió el dinamismo estructural de esa consistencia, que no es el mismo que su dinamismo temporal o histórico. Estudió, en suma, aquello que hace capitalista a la sociedad capitalista.

¿Cómo debemos entender el antihumanismo que Althusser atribuye a Marx? ¿No es contradictorio con aquello de que el hombre es nuestro capital más preciado? ¿O con el lema que él mismo eligió: Nada humano me es extraño?

Sí, le he dado mucha importancia a este tema en el libro. No es Marx el que es antihumanista, es el capitalismo el que trata a los seres humanos como una basura. Y si somos anticapitalistas es, por supuesto, a favor del ser humano. Marx habla en El Capital, muchísimas veces, de que el comunismo liberará las fuentes del desarrollo humano que el capitalismo, en cambio, está abortando constantemente. Y para mi interpretación, en la que no he parado de insistir en todas mis publicaciones, estas fuentes de desarrollo humano han sido perfectamente radiografiadas por el pensamiento de la Ilustración. Por eso he mantenido siempre que no somos comunistas más que para poder ser ciudadanos de una república bien hecha. Somos marxistas a favor del proyecto político de la Ilustración no a favor de un nirvana comunista o de un hombre nuevo maoísta. Esto implica que, por el camino, es preciso haber terminado con el mito ese de que la revolución francesa fue una revolución burguesa. Pero eso ya lo han hecho a la perfección Florence Gauthier, Toni Domènech o Joan Tafalla.

Unas preguntas más, no abuso. ¿Por qué está de nuevo Gramsci tan de moda, como lo estuvo por ejemplo en los años setenta del siglo pasado?

Está claro que no podemos ganar una revolución armada contra el capitalismo. No hay otra posibilidad que la lucha por la hegemonía cultural, ideológica y social. Por eso Gramsci vuelve a estar en primer plano, porque él fue quien pensó mejor en lo que era una batalla por la hegemonía.

¿Ves alguna relación entre las nociones más valoradas del Gramsci de los Quaderni y la teoría populista asociada y tan moda y estudio- a Laclau y Mouffe?

Mucha. Aunque Gramsci era un comunista que no renunciaba a la lucha revolucionaria. Lo que pasa es que son otros tiempos. Venimos de una derrota impresionante e ininterrumpida. Es un delirio no tener esto en cuenta y pensar con los esquemas leninistas de comienzos del siglo XX, cuando la correlación de fuerzas era tan distinta. En todo caso, precisamente ahora voy a publicar un libro sobre Populismo en el que me voy a ocupar de todas estas cosas. Saldrá en marzo.

¿Cuáles son las categorías gramscianas que te parecen hoy más fructíferas?

Las que utiliza constantemente Manolo Monereo... hegemonía, guerra de posiciones , partido orgánico ... Monereo es el gran heredero de Gramsci en este país.

¿Podrías haber incluido a Benjamin entre ese colectivo de autores marxistas que te interesan especialmente?

Por supuesto, pero soy muy ignorante y no sé mucho de Benjamin.

¿Te sigue interesando Anders?

Mucho, la verdad. El concepto de desnivel prometeico me parece muy importante y afortunado para entender lo que nos está pasando. Y además, tengo simpatía por este señor que pasó del pacifismo a defender la lucha armada, precisamente cuando tenía ya ochenta años. No digo que esté de acuerdo con él, pero entiendo su desesperación.

¿Qué futuro ves al marxismo? ¿Te parece una tradición muerta o bastante o muy herida de muerte?

Respecto al futuro que nos espera soy, a medio plazo, muy pesimista. Yo creo que el capitalismo acabará con el mundo o con todo lo que merece la pena respetar en este mundo, en un plazo relativamente corto. Y el marxismo por eso mismo, será cada vez más actual, porque cada vez se demostrará más hasta qué punto tenía razón. Claro que esto no será un gran consuelo, me temo.

Una duda para acabar. Hablas de Gramsci y Althusser y en ningún momento citas a Manuel Sacristán, por ejemplo, que escribió sobre uno y otro, especialmente sobre el primero. ¿No te interesa especialmente su línea interpretativa?

No, no, claro que me interesa. Pero lo poco que sé al respecto es porque tú me explicaste algo alguna vez. Las referencias de Sacristán a Althusser, las que he leído, me parecieron muy oportunas, mucho mejor de lo que estilaba en la época, desde luego. Pero es que yo conozco muy poco la obra de Sacristán. No estoy orgulloso de ello.

Por cierto, ¿cómo se distribuye el libro? ¿Cómo podemos dar con él?

Para mí mismo es un gran misterio. He contactado con El País para saber cómo hacerme con el libro, yo mismo, que soy el autor, y me dicen que me los venden en ventanilla, si me paso por ahí. Pero creo que ha habido quien ha conseguido el libro encargándolo en los kioskos, atendiendo al número que sale en el código de barras, que es el 36. Yo creo que debe ser el número de la colección. La editorial es Batiscafo, pero ellos también me dijeron que tenían problemas para conseguir ejemplares con El País. Es un poco surrealista, porque en el contrato que firmé ponía que la edición era nada menos que de 250.000 ejemplares.

¿Quieres añadir algo más?

Bueno, que me encantaría charlar contigo sobre cómo ves la situación tras las elecciones del 20D. Pero lo dejamos para cuando nos veamos.

Pues te pido una cita, como en los viejos tiempos.

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