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VIVIMOS UN MUNDO CRECIENTEMENTE DESIGUAL - MEY

Desde Guatemala
Fecha: 05/Marzo/2016


Vivimos Un Mundo Crecientemente Desigual
Por Manuel E. Yepe

El crecimiento económico se ha generalizado en el planeta, pero no en beneficio de todo el mundo sino, por lo contrario, con un aumento de las desigualdades. Dos individuos poseen igual riqueza que las 3.6 mil millones de personas que constituyen el 50% más pobre del planeta. Así lo alerta la confederación internacional de organizaciones no gubernamentales para la lucha contra la pobreza OXFAM, en su más reciente informe titulado “Una economía al servicio del 1%”, presentado ante el Foro Económico Mundial en Davos (Suiza) por su Directora Winnie Byanyima.

“Mientras que los ingresos de los más acaudalados se han incrementado desde 2010 un 44%; los de la mitad más pobre se han reducido el 41%. No obstante que la economía global se ha duplicado en 30 años hasta los 78 billones de dólares y la riqueza mundial ha alcanzado los 267 billones (valor neto de todos los activos financieros y no financieros), es cada vez más evidente que las mayorías quedan excluidas del reparto.

Oxfam advierte que la desigualdad extrema, se está instalando a escala mundial, pese a que ello ha dejado de formar parte de las preocupaciones de las élites del Foro Económico Mundial, tanto en su más reciente encuentro como en el anterior Foro de 2014. “La mejoría económica ha alejado de estos selectos clubes la preocupación por las cuestiones sociales, aunque el paro estructural y el subempleo aún forman parte de los riesgos que sólo incluyen cuando se les pregunta, tal como se recoge en el Informe sobre riesgos globales 2016 emitido por este organismo”.

Oxfam considera igualmente que una de las herramientas que permiten a los más poderosos incrementar aún más sus ganancias, además de la tendencia de los últimos 30 años a reducir los tipos marginales de las rentas más altas, son los paraísos fiscales.

Aunque no existan cifras oficiales, el estudio de Oxfam hace referencia a estudios recientes según los cuales estos paraísos fiscales, con baja o nula tributación, esconden una suma equivalente a la riqueza total de Alemania y el Reino Unido.

El informe de OXFAM dice haber analizado unas doscientas empresas, incluyendo las más grandes del mundo asociadas al Foro Económico Mundial, resultando que nueve de cada diez de ellas están presentes en paraísos fiscales.

Los recursos que de tal manera escapan al control de los gobiernos, se estiman en unos 100.000 millones de dólares al año, provocando recortes en el estado del bienestar o elevaciones de los impuestos “que afectan desproporcionadamente en mayor medida a los sectores más pobres de la población”.

Una de las claves de la concentración de la riqueza reside en el aumento de los rendimientos del capital, desde los intereses hasta los dividendos. De hecho, en todos los Estados económicamente más avanzados y en la mayoría de los países en vías de desarrollo, la participación de los salarios en la renta nacional se ha estado reduciendo, “lo cual significa que se benefician cada vez menos en el crecimiento económico”, como advirtiera el economista francés Thomas Piketty en su libro “El capital en el siglo XXI” en el que éste señala cómo, en cambio, los dueños del capital observan cómo éste crece “de forma constante y a un ritmo significativamente más rápido que el crecimiento económico”.

En el ámbito laboral, la brecha salarial entre los trabajadores y los directivos se ha ampliado. Los ingresos de los asalariados medios se han estancado o han bajado, en tanto que los de los altos ejecutivos se han disparado. De hecho, “los salarios no solo no remuneran debidamente los esfuerzos de los trabajadores, sino que tampoco satisfacen las necesidades de las personas y las familias en términos de ingresos”.

En la Unión Europea (UE), alrededor del 9% de las personas que trabajan se encuentran en riesgo de pobreza y este porcentaje ha crecido en la última década, según el informe. Un indicador que lo refleja claramente es que el índice de productividad laboral ha acrecentado su brecha respecto al de crecimiento del salario real. Oxfam es una Confederación Internacional de organizaciones que se desempeña en 94 países en la búsqueda de soluciones a la pobreza y a lo que considera injusticias en todo el mundo. Fue fundada originalmente en 1942 como Comité Oxford para la Alivio de la hambruna por un grupo de Cuáqueros, activistas sociales y académicos de la Universidad de Oxford, en Gran Bretaña. Su misión original era persuadir al Gobierno británico para que permitiera la ayuda alimentaria para aliviar la hambruna a los ciudadanos de Grecia atrapados entre la ocupación militar de la Alemania Nazi y los bloqueos navales de las potencias aliadas.

Cortesía de Suramericapress
Publicación Barómetro

internacional.barometro@gmail.com

ERRADICAR LA POBREZA - LGS



Desde Guatemala
11/Diciembre/2015


Petardo: Erradicar La Pobreza
Dr. Leonel Guerra Saravia

La Asamblea General de la ONU adoptó la semana pasada la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, un plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad. Una resolución en la que reconocen que el mayor desafío del mundo actual es la erradicación de la pobreza, y afirman que sin lograrla no puede haber desarrollo sostenible.

Los 17 objetivos son: 1. Poner fin a la pobreza en todas sus formas, en todo el mundo. 2. Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición, y promover la agricultura sostenible. 3. Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos, en todas las edades. 4. Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida, para todos.

5. Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas. 6. Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible, y el saneamiento para todos. 7. Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos. 8. Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo, y el trabajo decente para todos. 9. Construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible, y fomentar la innovación.

10. Reducir la desigualdad en y entre los países. 11. Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles. 12. Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles. 13. Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos. 14. Conservar y utilizar en forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible.
15. Proteger, restablecer y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar los bosques de forma sostenible, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y poner freno a la pérdida de la diversidad biológica. 16. Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y crear instituciones eficaces, responsables e inclusivas, a todos los niveles. 17. Fortalecer los medios de ejecución y revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible.

Esto evita a los dos candidatos presidenciales guatemaltecos rehacer su plan de trabajo y completarlo, para explicarle a nuestra sociedad cómo lo ofrecen hacer y con qué medios. Es muy claro lo que nos está dando a conocer la ONU, que le llevó dos años en desarrollar ese trabajo.

Queremos escuchar a los políticos partidistas, si comprenden el compromiso que adquirió Guatemala y que debe cumplir. Esto requiere un buen equipo de trabajo, actualización de leyes, aplicación y ejecución inmediata, y ataque a la corrupción. No queremos excusas ni incapacidad.

LA POBREZA Y LA DESIGUALDAD EN LOS EEUU - CEL

Desde Guatemala
Fecha 30 Agosto 2015


La Pobreza Y La Desigualdad En Los Estados Unidos
Carlos E. Lippo

Estados Unidos que hasta hace muy poco tiempo era la primera potencia económica y que aún continúa siendo la primera potencia militar y tecnológica del planeta exhibe los más elevados niveles de pobreza y desigualdad entre los llamados países “desarrollados”. Sin embargo en este tema, al igual que con otros muchos temas de tratamiento incómodo para el gobierno gringo, tales como el comportamiento brutal de sus policías y el terrorismo racial, ya tratados en artículos anteriores (1) (2), ocurre que el mismo país que es amante de las estadísticas, que exige conocer con toda exactitud cuántos batazos ha conectado por cada sector del campo de juego cada uno de sus peloteros profesionales o cuantos lanzamientos buenos y cuantos malos ha hecho cada uno de los lanzadores, carece de cifras estadísticas confiables actualizadas. Según cifras de la Oficina del Censo de los Estados Unidos (3), avaladas por PovertyUsa que es una iniciativa de la “Campaña Católica para el Desarrollo Humano”, promovida por los obispos católicos de Estados Unidos, el porcentaje de pobreza creció hasta el 15,1% (46,2 millones de personas) en el año 2.010, desde un 14,3% (43,6 millones) en el 2.009. Dado que el mismo porcentaje fue de 13,2 % (39,8 millones) en el año 2.008 y de 12,2 % en el año 2.000, puede hablarse con toda propiedad de una clarísima tendencia creciente de la pobreza a todo lo largo del siglo XXI. Es oportuno y conveniente resaltar que el número de personas que vivían en la pobreza en el 2.010 es el más elevado que se haya registrado en los 53 años que se llevan publicando las cifras estimadas de pobreza. Como de acuerdo a diferentes fuentes no oficiales el porcentaje de pobreza se ha mantenido más o menos constante desde el año 2.010 es razonable asumir que para fines de 2.014 y debido al aumento poblacional, la cantidad de pobres en los Estados Unidos se aproximaba a los 50 millones.  Llama poderosamente la atención el hecho de que este incremento de la pobreza en los Estados Unidos haya estado teniendo lugar en unos años durante los cuales la totalidad de los países del mundo “no desarrollado” ha estado trabajando, la mayoría de ellos con todo éxito, para alcanzar la meta del milenio establecida por la ONU en materia de pobreza extrema o desnutrición.

En los Estados Unidos la definición gubernamental de pobreza se basa en el ingreso total obtenido por el grupo familiar; así, por ejemplo, para el año 2.014 y hasta marzo de 2.015, ya que la cifra es actualizada cada año en ese mes, el nivel de pobreza en 48 de los 50 estados de la Unión estaba asociado a un ingreso anual inferior a US $ 23.850, para un grupo familiar de cuatro personas. Si se toma en consideración que aún para el año 2.015 el salario mínimo mensual en los Estados Unidos se mantenía en US $ 1.257 mensuales (4) (15.084 anuales), es posible concluir que un solo salario mínimo es totalmente insuficiente para que un grupo familiar de 4 personas pueda remontar el umbral de la pobreza. Más aun, en la actualidad un grupo familiar conformado por 2 adultos y 2 niños, que lograse disponer de un ingreso anual de US $ 23.850, que a manera de referencia pudiéramos señalar que es una cantidad similar a la matrícula  anual promedio de las universidades estadales, alcanzaría apenas a cubrir: los gastos de alimentación, el alquiler de un apartamento de un dormitorio, la factura de electricidad y los gastos de transporte asociados a la movilización de los adultos desde el hogar hacia sus centros de trabajo. No alcanzaría a cubrir otros gastos ineludibles como los impuestos, gastos de salud, gastos de vestido y calzado, la telefonía y el cuidado o el transporte de los niños y mucho menos los gastos derivados de la educación, el entretenimiento o las vacaciones. Si se toma en consideración que dos de las armas más eficaces en el combate a la pobreza como lo son un aumento apropiado del salario mínimo y la implantación de programas sociales en materia de acceso a los sistemas de salud y educación que lo complementen de manera suficiente, son atribuciones del gobierno federal y/o de los gobiernos estadales, no es aventurado asumir que existe un interés en mantener los niveles de pobreza de manera de poder utilizarla como instrumento interno de control social.

Lamentablemente ocurre que los niveles de pobreza son más críticos aún en el caso de los niños, tal como lo evidencian dos estudios publicados por UNICEF (Fondo de las Naciones Unidas para atención a la Infancia) en el año 2.014, sobre la pobreza y el bienestar infantil, al destacar que el país norteamericano se situaba en los últimos puestos de los 35 países más desarrollados del mundo (5). Con arreglo a los datos del primero de estos estudios, relativo a la “Pobreza Infantil”, Estados Unidos con un 23,1 %, se sitúa  en el lugar 34 de estos países, por detrás de la mayoría de los países europeos, Canadá, Japón, Australia y Nueva Zelanda y superando sólo a Rumanía que exhibía un 25,5 %. Debiendo ser señalado que Estados Unidos y Rumanía son los dos únicos países de los 35 que se incluyen en el informe que superan el 20 % de pobreza infantil. En el lado opuesto, encabezando la lista se encuentran Islandia, con un 4,7 por ciento y Finlandia, con un 5,3 por ciento. El segundo informe, relativo al “Bienestar Infantil en los Países Ricos”, apunta que, a pesar de ser en esos días el país con mayor producto interno bruto del mundo, Estados Unidos aparece al final de la lista de este indicador, ya que tomando en cuenta parámetros como el bienestar material, la educación, la salud y la seguridad, comportamientos y riesgos, vivienda y medio ambiente, ocupa la posición 26 entre las 29 naciones seleccionadas. Tan dramáticos resultados no deben sorprender a nadie si se toma en consideración que Estados Unidos junto a Sudán del Sur, continúan siendo los dos únicos países de este planeta que no han ratificado aún la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño, de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Tampoco debe sorprender a nadie que existiendo en Estados Unidos tan alto grado de discriminación racial, la pobreza no se distribuya por igual entre los diferentes grupos étnicos que conforman la sociedad norteamericana, ya que con arreglo a las últimas cifras de la Oficina del Censo, mientras 1 de cada 10 norteamericanos de raza blanca son pobres, 4 de cada 10  hispanoamericanos también lo son y un poco más de 4 de cada 10 afroamericanos viven por debajo del nivel umbral de pobreza. Pero tampoco desde el punto de vista geográfico la pobreza se distribuye de manera uniforme, ya que se ubica en un máximo de 22,2 % en el estado de Nuevo Méjico, que es seguido con cifras más o menos iguales por Luisiana, Carolina del Sur, Arkansas y Georgia, todos estados del sur, con una carga importante de discriminación racial, hasta llegar a Nueva Hampshire, en el noreste que exhibe la cifra mínima de 7,6 % de pobreza. Finalmente,  a pesar de que la pobreza se percibe a menudo como un problema de los entornos urbanos y de las grandes ciudades, la tasa de pobreza en las áreas metropolitanas (14,6%) es en realidad inferior a la tasa de pobreza en las zonas no metropolitanas (17.0%). Como podemos ver la edad, el color de la piel y el lugar de residencia, son factores clave en las posibilidades de alcanzar el ampliamente publicitado  “sueño americano”.

A todo lo largo del Siglo XXI, paralelamente al crecimiento de la pobreza se ha registrado una tendencia creciente en la desigualdad de ingresos en el seno de la sociedad norteamericana que ha sido reconocida recientemente hasta por el propio presidente Obama en un discurso sobre la falta de movilidad social en los Estados Unidos (6). En palabras textuales señalaba Obama: "Esta tendencia a la desigualdad creciente no es única de la economía de mercado de los Estados Unidos. La desigualdad ha aumentado en todo el mundo desarrollado (...) Pero esta desigualdad creciente es más pronunciada en nuestro país y desafía la esencia misma de quiénes somos como pueblo". En la misma oportunidad agregó: “… esa inequidad es mala para la economía porque fragiliza el crecimiento y hace más frecuente la recesión; afecta la cohesión social y daña la democracia”. Los elevados niveles de desigualdad no son nada nuevo en los Estados Unidos; en el año 2.007 justo antes del estallido de la crisis financiera global, el 1 % de los habitantes que más ganaba concentraba el 24 % de la riqueza total, cifras que según el catedrático Thomas Corbett, quien dirigió hasta su retiro el Instituto de Investigación sobre la Pobreza de la Universidad de Wisconsin, son exactamente iguales a las de 1.928, justamente antes de aquella otra crisis global del  capitalismo que fue llamada la “Gran Depresión”. En palabras del mismo Corbett: "La desigualdad creciente es un uno de los temas principales de nuestra época, junto con el calentamiento global. Ha aumentado desde la década de 1.980, aunque se redujo brevemente durante esta recesión, ahora está aumentando de modo dramático otra vez en la medida en que nuestros mercados financieros se recuperan”. No se requiere ser un experto para concluir que la desigualdad creciente en el ingreso es una aberración inherente al sistema capitalista.

En la ciudad de Nueva York, la capital mundial del capitalismo, se están registrando niveles asombrosos de pobreza y desigualdad, dándose el caso de que según datos de diferentes ONG, avalados por la oficina del alcalde, más de 60.000 personas durmieron en albergues municipales en 2014, un 13 % más que el año anterior, entre ellos 25.000 niños, de los cuales 1 de cada 34 son latinos y 1 de cada 17 afroamericanos. Tal situación es plenamente reconocida por la Señora Lilliam Barrios-Paoli, Vicealcaldesa de Salud y Servicios de la ciudad, cuando dijo recientemente (7): “Hay gente que aunque trabaje a tiempo completo o tenga asistencia social, el dinero que recibe no es suficiente y tienen que vivir en algún sitio. Si no se ayuda a esas familias van a terminar en un albergue y eso es inaceptable porque hay niños”. Pero esto no es todo, en Nueva York al igual que en la “esplendorosa” y ampliamente publicitada ciudad de Las Vegas, así como en Kansas, hay una importante cantidad de ciudadanos que se ve obligada a vivir bajo tierra, en los túneles de los servicios públicos y en otros construidos por ellos mismos, a los cuales el caustico humor gringo ya ha bautizado con el nombre de “gentes topo”. Esta ciudad es la misma que visita la dirigencia opositora con el mismo fervor conque los musulmanes acuden a “La Meca” y que al mismo tiempo construye apartamentos de precios groseros, como uno adquirido en US % 5 millones por el eterno candidato presidencial perdedor y otro cuya venta se promocionaba en la revista Forbes, aun sin estar construido, por US $ 130 millones.

En la ciudad de Miami, escogida por la “crema y nata” de nuestra oposición para conspirar y rumiar su “arrechera” en contra de nuestra revolución, como ya antes lo hicieron y continúan haciéndolo los cubanos batistianos en contra de la revolución cubana, se están registrando niveles realmente dramáticos en relación a los mismos renglones. Según la “Encuesta de la Comunidad Estadounidense” (ACS) (8), el índice de pobreza en la ciudad metropolitana de Miami se mantiene desde el 2.010 en un 17,7 %, cifra ligeramente mayor que el promedio del estado de La Florida y que supone que más de un millón de sus habitantes están viviendo bajo el umbral de la pobreza. En el caso de los niños el problema es aún más grave ya que casi uno de cada cuatro niños (23,7 %) viven por debajo del nivel de la pobreza. El año pasado Miami ocupó también el primer lugar entre las 25 áreas metropolitanas más pobladas del país con el mayor número de personas sin cobertura de salud el año pasado, un 24.8 %, esto es, 1 de cada 4 habitantes. ¡Es como para decirle a todos nuestros “guarimberos” y “bachaqueros”, que escapen de una buena vez de esta férrea dictadura y cojan pa´allá!

No podemos concluir estas notas sin antes señalar que mientras sectores cada vez más mayores de la sociedad estadounidense tienen cada vez menos acceso, no digamos al confort que su importante desarrollo económico podría brindarles por medio de una justa distribución de la riqueza que debería ser de todos, sino a los más elementales bienes y servicios compatibles con una vida digna, nuestra revolución ha sido capaz de incluir, por medio de las “Misiones Sociales” a la casi totalidad de los históricamente excluidos, saldando así parte importante de la deuda social contraída impúdicamente por los sucesivos gobiernos que veníamos padeciendo desde el final de la gesta emancipadora. Una situación parecida a la nuestra, en términos de inclusión de las grandes masas populares, se estaba viviendo en la Libia del Coronel Gadafi en el año 2.011, cuando el imperio con su extraordinario poderío militar decidió masacrarla en procura  del saqueo de sus riquezas naturales y para desterrar del Africa ese “pésimo” ejemplo. ¡La superación de la pobreza y la eliminación de las desigualdades son situaciones que el imperio, que hace uso de ellas como efectivo instrumento de dominación dentro y fuera de sus fronteras, se niega pertinazmente a tolerar; es por ello que nos consideran una amenaza y no podemos bajar la guardia hasta su derrota definitiva!

¡Hasta la Victoria Siempre!
¡Patria o Muerte!
¡Venceremos!


ADMINISTRAR LA POBREZA - MACG

Desde México
Fecha: 27/Jun/2015


Administrar La Pobreza
Miguel Angel Cristiani Glez.

Una frase que inmortalizó para la historia reciente de nuestro país, es la que pronunció el expresidente José López Portillo quien aseguró que “habría que aprender a administrar la riqueza” refiriéndose a los ingresos que tendría nuestro país por la venta de petróleo, ahora en el que hasta hace poco se anunciaba como el estado próspero de Veracruz, habría que corregir la misma frase diciendo que “habría que aprender a administrar la pobreza”.


Porque hasta ahora, no se ha visto esa prosperidad que tanto se cacareaba.

Al contrario, se va extendiendo como un cáncer que corroe las entrañas, la política pública en la administración del “no hay”.

No hay para esto, no hay para lo otro.

A estas alturas del partido, cuando ya faltan dos años para que concluya la actual administración estatal, ya se ha perdido la cuenta, de cuantos son los Secretarios de Administración y Finanzas que han desfilado por esa oficina.

Solo aguantan unos cuantos meses y el que sigue.

Vamos ya ni se molestan en tratar de justificar la salida, por motivos de salud, por motivos personales. Simplemente se anuncia su triste partida.

Pero en casi todas las ocasiones, se aprovecha para anunciar nuevos recortes presupuestales, a los que se llama pomposamente de diversas maneras, pero al final de cuentas es lo mismo, ante la falta de recursos, se inventan y descubren “reingenierías administrativas”.

Aunque en el discurso político se nos quiera convencer de todo lo contrario.

Como acaba de ocurrir esta semana, con el nuevo titular de la Secretaría de Finanzas y Planeación, Antonio Gómez Pelegrín, quien por cierto se venía desempeñando en la Contraloría Estatal como enlace para justificar ante la federación las irregularidades detectadas por la Auditoría Superior de la Federación.

Se dijo que “El Gobierno del Estado, ejerce sus recursos con racionalidad, rigor y apego a la normatividad; gracias a esa disciplina financiera y presupuestal, la administración estatal cuenta con una comprobada viabilidad económica y financiera”.

Pero entonces, porqué los cambios, porqué los ajustes presupuestales, porqué la amenaza del despido de miles de servidores públicos, hay o no hay finanzas sanas, la pregunta básica es esa hay o no hay.

CÁNCER DE LOS BARRIOS POBRE - BP

Desde República de Brasil
Fecha: 22/Febrero/2015


Cáncer de los barrios pobres
Por Bruno Peron:

Brasil es famoso en todo el mundo debido a sus playas, sus mujeres y su fútbol. Es normal que los estereotipos que viajan por el mundo más de otras características que nos gustaría saber brasileños extranjeras (como la generosidad y hospitalidad). Nuestra reputación en el extranjero no termina ahí. Exteriores argumentan mucho (tal vez más que nosotros) la formación de barrios marginales y los retos socioeconómicos que tienen en este país.

Las favelas son no sólo un entorno de exclusión donde los grupos rechazados por el sistema de residencia. Ni siquiera sé si son más minoritario. Todo apunta a convertirse en mayoría. Los barrios marginales tienen una organización - por lo general nombrar como "comunidades" - y están cerca de los barrios nobles de modo que sus fronteras cedería análisis antropológicos interesantes. Sólo hay que ver cómo los residentes de Valores de São Conrado una mirada con la Rocinha en Río de Janeiro. Y como existe una ciudad dentro de las favelas, como vi en Salvador cuando vino a esta ciudad en autobús.

Yo, en este texto, el diagnóstico que los tugurios son un cáncer.

En términos biológicos, la reproducción irregular de las células en el cuerpo humano causa problemas y, si no se trata a tiempo, va a matar el organismo. La quimioterapia benigna resuelve algunos casos, aunque el cuerpo se sienta el efecto del tratamiento (por ejemplo, con la pérdida de cabello). Sin embargo, la evolución maligna corrompe toda la estructura de estar enfermo y le lleva a la muerte.

En términos sociales, barrios pobres también pueden compararse a un cáncer, ya que son perjudiciales para el cuerpo. Explique. Fundamentalmente, el incluido depende de los excluidos. La sociedad es un todo articulado, orgánico, donde cada órgano de gobierno ocupa una función en el cuerpo que caracteriza a la ciudad y el país. Por lo tanto, los barrios marginales pueden matar a todo el organismo, si su origen no es tratada a tiempo con sesiones de quimioterapia social.

Este punto es esencial en este texto. Nadie está satisfecho con la existencia de barrios marginales (o los que viven en ellas o que tenga mejores condiciones de vida) porque están asociados con diversos problemas sociales. Ellos necesitan curación. De lo contrario, el cáncer será ningún mal y la quimioterapia será suficiente para equilibrar las funciones vitales de las ciudades.

Siento tener que reconocer que este tipo de cáncer de los barrios marginales ya es malo en muchas ciudades brasileñas. Las familias y los gestores públicos se pierda la oportunidad de resolver el problema desde el principio y en su esencia, porque no organizada también. Permiten un problema se convierte en una fórmula compleja donde la culpa recae en el sistema. Falta, por ejemplo, la voluntad educadora y visión cíclica SANEM la fuente de la expansión de los asentamientos precarios.

Esta escasez y otros problemas como la corrupción, el egoísmo y el resultado negligencia en explicaciones tan simples e infructuosa la existencia y expansión de los barrios marginales de Brasil y el problema es que la étnica y la policía. Como resultado, el gobierno crea cuotas de unos pocos cientos de personas suben diez pasos de un solo salto en vez de caminar poco a poco y aumenta las inversiones en la seguridad pública.

La idea de muchos gestores públicos es que la policía tiene que suprimir. Sus agentes dan vueltas las ciudades con los brazos hacia fuera de sus camionetas y haciendo caras hirientes para asustar a la población en lugar de servirla. Los barrios marginales son, para ellos, unos traficantes desagradables lugar formando un "Estado paralelo" y lo instalan sus organizaciones criminales. Por lo tanto, estos servidores públicos pierden la oportunidad de instruir, educar, transformar y orientar a los habitantes de tugurios, en parte como las Unidades de Policía Pacificadora tratan de hacer en el estado de Río de Janeiro.

Pocos políticos proponen un modelo de gestión revisado de la economía y la sociedad de que el Brasil insiste en resumir el alto crecimiento económico, ya que su deseo histórico de ser el poder, y los "elefantes blancos", como la construcción de estadios suntuosos para los partidos de fútbol . Otros tienen poco tiempo para hablar en televisión, los escasos fondos e ideas de campaña que son a veces cómico y poco práctico.

Advirtió a principios de este texto, sobre el riesgo de los estereotipos. Yo añadiría que, a menudo, vieron manía política sin visión de futuro, que no saben lo que es Brasil o no tienen idea de lo que es un barrio marginal. Por lo tanto, los estereotipos vistos realidades. Incluso los habitantes de barrios marginales no pueden entretener con el gasto público en los estadios, lujos y otros beneficios que los programas de televisión y que nunca va a cambiar la realidad en que nacieron.

http://www.brunoperon.com.br

Publicación Barómetro

Los contenidos de los análisis publicados por Barómetro Internacional, son responsabilidad de los autores. internacional.barometro@gmail.com

DESCIFRANDO EL HUNDIMIENTO DE UN PAÍS - RUQ

Desde Costa Rica
12/Diciembre/2014


Descifrando El Hundimiento De Un País
Por  Rafael Ugalde Quirós*

Solo las cámaras patronales y ciertos dirigentes políticos interesados en “desarrollo” insisten todavía hoy en que los distintos ajustes económicos basados en aperturas comerciales acabarán con la pobreza y la miseria generalizada en Costa Rica, tres décadas después de iniciados dichos programas.

Los principales medios de comunicación costarricenses, que en treinta años son el mecanismo mediático para que unos cuatro millones de ticos sueñen con el desarrollo y la justicia social tragarse sus palabras al conocerse que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) encontró que la pobreza en la nación centroamericana se desboca.

En virtud de la Encuesta Nacional de Hogares 2014 realizada el pasado mes de julio. el porcentaje de hogares bajo la línea de la pobreza creció con 1.7 punto porcentuales con respecto al año anterior, siendo aún mayor la diferencia interanual en las zonas rurales donde se alcanzan 2.5 puntos.

En cuestión de ingresos la radiografía del INEC muestra que aquellos hogares que viven en la región central costarricense cuentan con un ingreso promedio mayor a ¢1.200.000 ( un dólar equivalente a ¢514), en contraste con la zona del Caribe que recibe en promedio poco más de la mitad que lo que ganan en el centro, cayendo a su vez los ingresos en 8.3% promedio en relación con 2013.

Si bien el coeficiente de Gini – mide la desigualdad en los ingresos de las personas- presenta una leve mejoría en la parte central del país, muestra empero un aumento de la desigualdad en las zonas rurales de esta nación.

Las estadísticas del INEC por cualquier ángulo que se vean reflejan un aumento severo de la pobreza sobre todo en las zonas rurales, en comparación con los datos oficiales de 2013.  A nivel de estas regiones la incidencia de la pobreza va de un 2,5% hasta el 4% .

La situación socioeconómica de los costarricenses tiende a agravarse cuando 43 de cada 100 hogares son comandados por mujeres, mientras que los no pobres es en uno de cada cinco hogares.

En cuanto a educación, en un país que se jacta de tener más maestros que soldados, las personas en edades escolares con rezago es de 33,5%b y sumado a ello hay que agregar que 63 de cada 100 hogares sus viviendas se encuentran en mal o regular estado.

Además siete de 100 viven bajo hacinamiento (3 personas o más por habitación), la educación promedio de las personas mayores de 15 años es 3 años inferior a los no pobres y finalmente el desempleo abierto es 18.2 puntos porcentuales superior al desempleo en los hogares no pobres, con mayor dependencia económica.

En síntesis, estas estadísticas hablan de la existencia de costarricenses en condiciones de pobreza, rezago educativo, desempleo, viviendas en mal estado, vulnerabilidad en grupos específicos de poblaciones y una clara tendencia a la inequidad social.

Los anteriores datos fueron divulgados casi simultáneamente que los mismos medios de comunicación daban a conocer que solo dos simpatizantes del ex gobernante Partido Liberación Nacional (PLN), principal impulsor aquí del modelo actual, donaron durante la pasada campaña electoral donaron a la agrupación socialdemócrata ¢ 200 millones (Diario Extra 31/10/14).

Se trata de empresarios y exportadores que insisten en que el desarrollo de esta nación tiene su mejor asidero en los tratados de libre comercio, especialmente en uno que Washington impulsa para contrarrestar el bloque del Mercosur: La alianza del pacífico (más  en: “Una apuesta al desarrollo decidida y realista”; 29 de mayo 2013).

El Mercosur lo integran Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela y con la Alianza están Chile, Colombia, México y Perú. La ex presidenta costarricense, Laura Chinchilla, la principal peón centroamericano de la Alianza, sostuvo poco antes de abandonar el cargo que “…Tenemos que asumir nuestra responsabilidad y completar el trabajo que queda por hacer en términos de desarrollo”. Sí, todavía hoy, hablan de desarrollo.

*Periodista, abogado y notario UCR

rafaelangelu@yahoo.com
Publicación Barómetro 13-11-14
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EE.UU: OBAMA Y LA REVUELTA DE LAS CLASES MEDIAS - TF

25/Abril/2014
Desde EE.UU

Thomas Frank, Obama y el Tea Party
EE UU: Obama y la revuelta de las clases medias
Thomas Frank

El mensaje de la clase media: "Nos podéis seguir robando"

Thomas Frank (Kansas, 1965) ha escrito la crónica de un tiempo confuso, en el que la clase media y los trabajadores se revolvieron contra quienes mandan de verdad, enviándoles un mensaje inequívoco y radical: "Podéis seguir robándonos, que nosotros os defenderemos". Un tiempo en el que el desmoronamiento de las capas medias dejó paso al individualismo de masas gracias al marketing del descontento. Un tiempo, en resumen, donde el Tea Party se convirtió en la fuerza política que representaba al hombre común, apoyando a muerte a aquellos que estaban acabando con él. O eso es lo que Frank cuenta en Pobres magnates (Ed. Sexto Piso) un recorrido por la política estadounidense de los últimos años, en el que retrata en especial ese movimiento populista de derechas que tan popular se ha hecho, y que tanta presencia e importancia ha tenido en el suelo político estadounidense en los últimos años. El periodista estadounidense, que ha colaborado con Harper’s, Wall Street Journal, Washington Post o The Nation, habló con El Confidencial sobre este y otros extremos. Entrevista de Esteban Hernández a Thomas Frank para El confidencial.

Usted aseguró que la catástrofe financiera fue el resultado directo de la presión ideológica más intensa que ha visto en su vida, con la posible excepción del colapso de la Unión Soviética. ¿Es así? ¿Todo lo que llaman gestión eficiente y decisiones técnicas en el sector financiero no son más que pura ideología?

Gran parte de sus decisiones lo son. Hace muchos años escribí un libro sobre la teoría de la gestión como un género ideológico. Pero lo que quería subrayar con esta afirmación en Pobres magnates no eran tanto las decisiones de inversión o de gestión que hicieron que Wall Street nos llevara a la crisis, cuanto las condiciones que la hicieron posible. La desregulación de Wall Street en la década de 1990 fue un acto de fe ideológica casi puro. La negativa de Alan Greenspan a regular el mercado hipotecario fue otra. El tercer acto claramente ideológico fue cuando la Administración Bush anuló los esfuerzos de los gobiernos de diferentes estados para regular los préstamos abusivos. Por supuesto, había dinero involucrado en todas estas decisiones, pero la ideología fue muy importante.

Wall Street está ganando más dinero tras la crisis que antes. ¿Cómo ha sido posible?

Debido a que los principales políticos estadounidenses de ambos partidos no han aprendido la lección obvia de la crisis de 2008. No pueden borrar su fascinación por la ideología dominante  de los últimos treinta años. E incluso cuando entienden la situación (muchos de ellos son, después de todo, gente inteligente) no son capaces de enfrentarse al sector más rico y poderoso de América. La recuperación de Wall Street es un asunto sencillo. Consiguieron ser rescatados. Da igual lo que hagan, su bienestar está garantizado esencialmente por el gobierno de los Estados Unidos.

¿El secreto del éxito del conservadurismo es su rebeldía y su atrevimiento?

Es un ingrediente importante, en dos sentidos. Por una parte, utiliza la retórica militante, diciendo cosas que suenan superficialmente como si fueran anti-Wall Street e incluso antigrandes empresas, mientras que los demócratas no se atreven a decir nada de eso. En segundo lugar, sus militantes son incansables emprendedores en sus propias vidas, e inician movimientos, mientras que los demócratas ven cómo sus movimientos sociales desaparecen.

¿Cuál es la importancia de los modelos populistas hoy en el mundo? ¿Veremos cómo crecen? La clase media está en declive y encuentra estos movimientos muy atractivos.

Yo creo que es porque el populismo real -en el sentido de una democracia de masas real- es lo que necesitamos, y todo el mundo se da cuenta. Es fácil hoy convencer a la gente de que forme parte de movimientos contra la “élite” exactamente por la razón que usted menciona, porque las cosas se están poniendo muy mal para los trabajadores. El problema es saber a quiénes se refieren cuando hablan de la élite.

La retórica del Tea Party es la misma que utilizaron los movimientos progresistas en los sesenta, sólo que desde otro punto de vista ideológico. ¿Por qué se produce esta imitación?

Creo que deben más a la década de 1930 que a los 60, pero tienes razón, están constantemente imitando los grandes movimientos progresistas del pasado. Una de las razones, en mi opinión, se debe a que sus dirigentes están obsesionados con los años 30 y los años 60, momentos en que les fue muy mal. Anhelan utilizar las ideas de aquellos años contra sus oponentes y así finalmente obtener su venganza. Creo, además, que muchos de quienes forman su base no saben que los héroes de los años treinta fueron de izquierdas. Malinterpretan constantemente las imágenes, los dichos y las canciones de esa época, creyendo que fue algún valeroso empresario el que salvó la situación.

¿El Tea Party es el cortafuegos de Wall Street? ¿Es el mecanismo que les protege?

Sí, pero no puedo decidir si salvó a Wall Street por conquistar el Congreso en 2010 o simplemente por existir. En el pasado, la gente siempre fue hacia la izquierda después de una crisis financiera, y esta vez no, y fue por la existencia del Tea Party. Sólo por eso, puede decirse que salvaron, al menos en parte, a Wall Street de las consecuencias reales de sus actos.

¿Los republicanos sacan partido del Tea party y los demócratas de Occupy Wall Street?

El Tea Party fue puesto en marcha por los grupos de presión conservadores, y después se convirtió en algo más auténtico, mientras que los grupos demócratas de presión no tuvieron nada que ver con el inicio de Occupy Wall Street. Unos pocos políticos demócratas se presentaron en el parque Zuccotti en las semanas de la protesta para intentar sacar partido, pero no tuvieron ningún éxito, porque la gente que estaba allí no se interesaba por esa clase de política. Y los efectos de los dos movimientos han sido muy diferentes. Hoy en día hay un gran caucus del Tea Party en el Congreso y nadie de Occupy.

Me llamó mucho la atención de ¿Qué pasa con Kansas? (Ed. Antonio Machado) la forma en que describía cómo los conservadores se habían ganado a la gente común. Hablaban en su lenguaje, hacían campañas puerta a puerta, construían comunidades. ¿Qué es lo que han perdido los progresistas y por qué ya no saben hacer esas cosas que antes les eran propias?

Hay un montón de razones, pero una de las más importantes es que los demócratas hoy en día se imaginan a sí mismos como el partido de los profesionales liberales. Todavía creen que los trabajadores les votarán en las urnas, aunque no tengan ninguna importancia en el partido.  Todo se centra en los profesionales y en su visión del mundo, y hacer las cosas como mencionas no tiene nada que ver con cómo los profesionales se comunican.

¿El problema de la clase media es que sigue actuando según las reglas en un mundo en el que aquel que triunfa no las sigue nunca?

Esa es una muy buena pregunta. El mensaje filosóficamente más importante que nos han transmitido con los rescates y con la incapacidad para hacer cumplir las normas a Wall Street es que las reglas ya no cuentan. Cuando ves a los muy ricos robando a todo el mundo con impunidad, comienzas a preguntarte por qué tú sí debes seguir las normas en tu vida. Al no actuar en contra de los magnates, me temo, los políticos nos han demostrado que las reglas no tienen ninguna importancia. Nos han corrompido a todos.

A Barack Obama le quedan tres años en la Casa Blanca. Pero, para los cínicos, su presidencia ya ha acabado

Obama ganó la reelección, decían, porque su partido, el Demócrata, era el futuro: tenía el apoyo de las mujeres, las minorías y los jóvenes. Pero, a falta de dos días para que se cumpla el primer aniversario de su segunda toma de posesión del cargo, esa presuntamente invencible coalición no ha sido capaz de sacar una sola ley adelante, y ahora afronta el peligro de perder el Senado en las elecciones de noviembre. ¿Por qué? Para Thomas Frank, la respuesta se resume en una sola frase: porque los demócratas ignoran a su electorado. Sobre esa idea, Frank ha cimentado su reputación de Pepito Grillo de la izquierda estadounidense desde que en 2004 publicó el libro que marcó las elecciones en las que George W. Bush fue reelegido: ¿What's the matter with Kansas? (¿Qué pasa con Kansas?).

Según Frank, el Partido Demócrata ignora los problemas económicos de los votantes y trata de evitar que se le identifique con posiciones izquierdistas. En lugar de eso, usa un lenguaje tecnocrático e intenta presentarse como un partido responsable frente al extremismo de sus rivales. Entonces, el debate se limita a cuestiones sociales y de valores, dos áreas en las que los republicanos se mueven como pez en el agua. Frank dice que sabe de lo que habla porque él mismo se crió en Kansas -una de las bases de poder del conservadurismo estadounidense e incluso fue activo militante republicano.

¿El éxito de What's the matter with Kansas? ha convertido a su autor en una celebridad en EEUU, amado y odiado a partes iguales por demócratas y republicanos, tal vez porque, aunque detesta a los segundos, también cree que son más eficaces a la hora de ganar elecciones. Su popularidad fue tal que entre 2008 y 2012 fue el rojo oficial de la conservadora sección de Opinión de The Wall Street Journal. Ahora, con Pobres Magnates (Ediciones Sexto Piso), analiza el Tea Party, un movimiento que propone la abolición del Estado del Bienestar del que, paradójicamente, se benefician gran parte de sus votantes, que son de ingresos medios y bajos. Entrevista con Thomas Frank realizada por Pablo Pardo, corresponsal en Washington del diario El Mundo

El lunes se cumple un año de la segunda jura del cargo de Obama. Pero toda la atención se centra en las elecciones al Congreso de noviembre y, cuando éstas se hayan celebrado, sólo hablaremos de las presidenciales de 2016. ¿Está amortizada la presidencia de Obama?

En general, sí. Pero desde hace mucho. La Presidencia de Barack Obama se acabó cuando el Congreso aprobó la reforma sanitaria, en marzo de 2010. Ahora mismo, la gran cuestión de la política de EEUU no tiene que ver con la Casa Blanca o con los planes del presidente, sino con las posibilidades de que los republicanos logren la mayoría en el Senado en noviembre. Eso sería catastrófico para Obama.

¿Puede suceder?

Sí. Y, en buena medida, por culpa de Obama y de los demócratas. Siempre que he hablado con líderes de ese partido y con sus estrategas electorales, me han transmitido la misma idea: hay que ganar la Presidencia; el Congreso da igual. Los presidentes demócratas nunca hacen campaña a favor de candidatos de su mismo partido; los republicanos, sí.

El presidente se vendió a sí mismo como el hombre del cambio. ¿Ha traicionado a sus votantes?

No. Pero, a efectos prácticos, es como si lo hubiera hecho. Cuando ganó Obama, teníamos esperanza. Yo estaba entusiasmado. Pensábamos que iba a ser diferente de los otros demócratas. Y no ha sido el caso. No me malinterprete. Ha sido un presidente muy bueno: no ha tenido ningún gran escándalo; su reforma sanitaria es histórica; y nos ha sacado de las guerras estúpidas en las que nos había metido su predecesor. Pero no ha sido capaz de entender a sus votantes.

¿La segunda venida de Clinton?

Ambos cometieron el mismo error: caer en la llamada triangulación, que no es más que la idea de que el presidente debe ser un centrista y mantenerse por encima de las luchas políticas. Eso limita la posibilidad de hacer cambios. No pasa con los presidentes republicanos: ellos son conservadores y no piden disculpas por ello.

Usted siempre ha sostenido que, bajo lo que en EEUU se denomina guerras de la cultura, hay motivaciones económicas. Es decir, que las ideologías que identifican a los políticos sólo son una máscara de intereses económicos. ¿Son las guerras de la cultura la versión actual de la lucha de clases marxista?

Son lo que usa el movimiento conservador de Estados Unidos para disimular que defiende a una clase -los ricos- pero necesita el apoyo de otra -los pobres- para gobernar. Por ejemplo, el concepto de «las élites de izquierdas» [liberal elites, similar a la izquierda divina o la izquierda caviar de Francia], al que los republicanos recurren constantemente, es pura retórica de lucha de clases.

EEUU tiene la mayor desigualdad de ingresos desde hace 90 años. Pero está mal visto hablar de «clases» y, en particular, de «clase obrera» o «clase trabajadora». En vez de eso, se usa la expresión «clase media» como un cajón de sastre en el que caben desde personas que bordean la pobreza hasta millonarios. ¿Por qué?

Porque la izquierda así lo ha decidido. En los años 50, el movimiento sindical estadounidense estaba orgulloso de sus triunfos, ya que había logrado que la clase obrera accediera a los logros y las aspiraciones de la clase media. Desde entonces, hablar de «clase obrera» es tabú. El problema es que eso es muy confuso, porque es poner en el mismo saco a gente que gana 15.000 dólares brutos [11.000 euros] al año y a gente que gana 15 millones. Claro que, los que dirigen las campañas y escriben los discursos, sí saben a quién se están dirigiendo.

Pero los republicanos también tienen un argumento económico. Ellos dicen que saben gestionar la Administración Pública mejor.

Lo que hacen es privatizar la Administración Pública. Washington se ha convertido en la ciudad más cara de EEUU por la proliferación de contratistas y consultores de empresas privadas que cobran barbaridades al Estado por hacer funciones que hasta ahora eran de las Administraciones Públicas.

Muchas de esas funciones no pueden ser realizadas por las Administraciones porque no tienen ni capacidad ni flexibilidad para hacerlo. Si las agencias de calificación de riesgos o las empresas privadas de espionaje están teniendo tanto poder es porque el sector financiero o internet están expandiéndose a un ritmo inalcanzable por el Estado.

El problema es que esas empresas están haciendo funciones públicas motivadas por su afán de lucro. Para mí, lo más grave del caso Snowden es que la NSA subcontrataba su trabajo a una empresa privada, Booz Allen. Esa gente hace el trabajo de los espías, pero lo hace por dinero. Y eso me da miedo, porque manejan un material muy sensible.

No me diga que, electoralmente, la izquierda lo hace todo mal y la derecha bien.

No, porque ése no es el problema. El problema es cuando la izquierda renuncia a usar la economía en favor de la tecnocracia. Entonces, anula la posibilidad de crear movilización social y, sin movilización social, no hay reformas. Es algo que los republicanos saben muy bien. Grupos como Patriotas del Tea Party tienen una capacidad de movilización mucho mayor que la de cualquier organización demócrata. El Tea Party dice que Obama va a destruir EE.UU. A cambio, la Casa Blanca lanza el Acuerdo de Asociación Transpacífico y lo negocia en secreto para beneficiar a las grandes empresas. ¿Cuál de las dos ideas tiene más atracción entre la opinión pública?

No me negará que los demócratas también se consideran a sí mismos más listos que sus rivales republicanos.

Ése es otro problema. Si usted pregunta a cualquier demócrata acerca del Tea Party, ¿qué le va a contestar?

 Que es un movimiento racista, cuyo catalizador ha sido un presidente negro.

Exacto. Ésa es una forma muy cómoda de echar balones fuera y no hacer autocrítica. Sin embargo, el Tea Party tiene algo más que una motivación cultural, racial o social. Tiene una motivación económica. Los distritos electorales de los que proceden los congresistas conservadores son muy pobres. La gente que vive en esas regiones está desesperada. Hay que tener en cuenta que, para una parte de EE.UU, esta crisis no ha sido una recesión, sino una depresión, de la que todavía no están saliendo y nadie sabe cuándo lo hará. Los republicanos tienen unas políticas que equivaldrían a hacer perpetua esta situación, porque consisten en desmontar el sistema de pensiones y el Estado del Bienestar, pero centran su mensaje en cuestiones sociales. Y los demócratas son incapaces de ofrecer una alternativa económica.

El ala izquierda demócrata, en la que usted se encuadra, siempre piensa que, si no gana, la culpa es de los votantes.

Los demócratas echamos la culpa de nuestros fracasos a los votantes. Bush ganó porque hizo trampa en 2000; el Tea Party es racista; los republicanos han cambiado los distritos electorales para tener sobrerrepresentación en el Congreso…Todo eso cierto. Pero también lo es que muchos votantes conservadores deberían ser votantes demócratas por motivos económicos. En vez de eso, les ofrecemos soluciones tecnocráticas y, encima reaccionamos con una mezcla de desprecio e irritación cuando votan al Tea Party. No conocemos a nuestros enemigos, nos limitamos a despreciarlos.

En EE.UU. muchos tienen la convicción de que el Partido Republicano no tiene futuro porque se está limitando al grupo de los varones blancos de más de 50 años.

Llevamos décadas esperando cambios demográficos que van a crear una sólida mayoría demócrata: que si la legislación de los derechos civiles [que permitió a los negros votar en gran parte del país]; que si la extinción de la cultura blanca, anglosajona y protestante [los llamados WASP]; que si la reducción de la de voto de los 21 a los 18 años…eso es confundir deseos con realidades. Es cierto que el partido Republicano no puede seguir siendo el Partido del Hombre Blanco para siempre jamás, y también que los republicanos, ahora mismo, le están haciendo un gran servicio a Obama, con sus divisiones entre conservadores y ultraconservadores. También se lo prestó su candidato en 2012, Mitt Romney, que tenía tanto carisma como un paquete de espaguetis. Pero esto no va a durar siempre. Los republicanos ya han demostrado que saben adaptarse a los cambios de la sociedad.

El Mundo, 18 de enero de 2014

Thomas Frank (1965), doctor en Historia por la Universidad de Chicago, es columnista de Harper´s Magazine y ha colaborado con The Wall Street Journal y Le Monde Diplomatique, The Nation, The Washington Post e In These Times. Importante analista político y sociológico, entre sus libros más conocidos, amén de los mencionados en las entrevistas, se cuenta The Conquest of Cool [La conquista de lo cool, Alpha Decay, Barcelona, 2011] y The Wrecking Crew, How Conservatives Rule (2008).


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